

Capilla de Adoración Itinerante. Crédito: Pastoral Siglo XXI
Con el propósito de mitigar la escasez de recintos sagrados en sectores vulnerables o de difícil acceso, la Iglesia católica en el norte de México puso en marcha un innovador proyecto de evangelización sobre ruedas. La Arquidiócesis de Monterrey adaptó un automotor de transporte para convertirlo en un templo móvil que busca llevar la presencia de “Jesús Eucaristía en todos lados” a lo largo de diversas comunidades del estado de Nuevo León.
La planeación de esta obra comunitaria comenzó hace aproximadamente dos años, impulsada por un matrimonio que detectó la urgencia de “promover la adoración eucarística en los lugares donde no hay posibilidad de un templo físico”, según detalló en entrevista con ACI Prensa el presbítero Adrián Villagrán Guerrero, quien se encuentra al frente de esta iniciativa pastoral.
Tras contar con el respaldo institucional de la diócesis local, los organizadores evaluaron distintas alternativas automotrices hasta seleccionar una camioneta de pasajeros diseñada para 18 personas, la cual fue intervenida estructuralmente para cumplir con requerimientos litúrgicos y de seguridad.


Capilla de Adoración Itinerante. Crédito: Pastoral Siglo XXI
Distribución arquitectónica y administración del espacio sagrado
El diseño interior del vehículo fue fraccionado en tres zonas específicas para optimizar su funcionamiento operativo y religioso. La sección delantera se reservó de manera exclusiva para las labores de manejo, seguida por un compartimento intermedio acondicionado como un módulo para el sacramento de la reconciliación, y finalmente la parte posterior, donde se instaló un recinto íntimo con espacio para cuatro personas destinado a la reserva del Santísimo Sacramento.


Mons. Rogelio Cabrera López viendo la zona de confesionario en la Capilla de Adoración Itinerante. Crédito: Pastoral Siglo XXI
La supervisión de este templo móvil correrá a cargo de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, bajo la coordinación directa del padre Villagrán Guerrero. El sacerdote puntualizó que el plan contempla la integración paulatina de más presbíteros, así como la participación activa de laicos que cuenten con la capacitación adecuada para vigilar el resguardo y la devoción hacia la eucaristía.
Asimismo, el clérigo enfatizó que, si bien la oración puede realizarse en cualquier sitio, los fieles católicos “requerimos espacios físicos que nos hagan presente a la divinidad y el encuentro más íntimo con Él”.
Estrategia ante la expansión urbana y la periferia
Este proyecto se integra a las acciones implementadas por la jerarquía eclesiástica regiomontana para responder a las demandas espirituales de los asentamientos periféricos, en una metrópoli que experimenta un crecimiento demográfico acelerado. De acuerdo con el sacerdote coordinador, la región ha presentado un desarrollo “desmedido”, lo cual ha representado retos complejos para las instituciones religiosas, admitiendo que se han visto “superados en cuanto a la atención pastoral frente a este crecimiento de la ciudad”.


Fiesta de Pentecostés 2025 en la misión parroquial San Francisco de Asís en Juárez, Nuevo León. Crédito: Misión Parroquial San Francisco de Asís, Juárez N.L.
Como contrapeso a esta circunstancia, la diócesis impulsa iniciativas comunitarias en áreas donde todavía no existen templos formales. Para el padre Villagrán, la unidad móvil funge como un recurso invaluable que procura hacer “accesible para todos” la contemplación espiritual.
Rutas versátiles: desde centros turísticos hasta contingencias
Más allá de visitar colonias marginadas, la agenda de la capilla rodante contempla su presencia en puntos donde “no te lo imaginarías”, tales como zonas de alta afluencia turística, centros hospitalarios o sectores golpeados por eventuales emergencias y desastres naturales.


Parte de la adoración de la Capilla de Adoración Itinerante. Crédito: Pastoral Siglo XXI
El vehículo también estará disponible para colaborar en jornadas de evangelización, retiros espirituales y visitas pastorales programadas, abriendo un abanico de “innumerables” posibilidades de servicio a la comunidad.
No obstante, la institución aclaró que el uso del automotor estará sujeto a protocolos estrictos y no podrá solicitarse libremente. Las peticiones deberán canalizarse a través de las respectivas vicarías y párrocos, asegurando de este modo que exista un responsable directo que “encargue de resguardar la seguridad del Santísimo Sacramento”.
Tras recibir la bendición oficial por parte de Monseñor Rogelio Cabrera López el pasado 20 de agosto y concluir los preparativos logísticos, la capilla itinerante se reporta lista para iniciar sus recorridos por las calles.








