

El Pontífice sostiene con cuidado el violín con el que Mozart dio sus primeros acordes musicales cuando era niño. Crédito: Vatican Media.
En la foto, el Papa sostiene con extremo cuidado un violín. No es para menos. Es el mismo instrumento con el que Wolfgang Amadeus Mozart dio sus primeros acordes musicales antes de convertirse en uno de los mayores genios de la historia.
Se lo han enseñado tras la Audiencia General de este miércoles algunos músicos de la orquesta juvenil Ensemble Bella Musica, vinculada a la prestigiosa Universidad Mozarteum de Salzburgo.
Este instrumento de incalculable valor histórico será uno de los protagonistas del concierto que este grupo ofrecerá en la histórica Sala Assunta de Radio Vaticana este miércoles.
El otro será el conocido como violín Costa, construido en 1764 por el lutier italiano Pietro Antonio Dalla Costa en Treviso y utilizado por Mozart durante sus conciertos en Viena.
Que ambos instrumentos vuelvan a sonar en un escenario constituye un acontecimiento excepcional. Más aún cuando uno de ellos será interpretado por una niña de la misma edad que tenía Mozart cuando comenzó a revelar públicamente su extraordinario talento.
La joven violinista de apenas 10 años, la china Shuxuan Jin, tendrá el honor de interpretar varias piezas con ese pequeño violín que también usaron las virtuosas manos de Mozart.
Jin, nacida en Shanghái y residente en Austria desde su tierna infancia, estudia actualmente en el programa preuniversitario del Mozarteum, una de las instituciones musicales más prestigiosas del mundo. A pesar de su corta edad, ya ha obtenido importantes reconocimientos en concursos internacionales de música clásica.
Según explicó a los medios vaticanos Stefan David Hummel, director artístico del Ensemble Bella Musica, la actuación en el Vaticano constituye uno de los momentos más significativos de la gira europea que realiza la formación.
Ilusión por tocar en el Vaticano
“Hemos tenido el honor de interpretar música para la Santa Misa en la Basílica de San Pedro en varias ocasiones, y ahora esperamos con ilusión tocar en el Vaticano. Sin duda, será el momento culminante de nuestro viaje”, aseguró.
El Ensemble Bella Musica no es una orquesta juvenil convencional. Sus integrantes, con edades comprendidas entre los 10 y los 22 años, proceden de distintos países de Europa y Asia.
Entre los jóvenes músicos hay representantes de Austria, Alemania, Italia, España, Eslovenia, Bosnia-Herzegovina y Hungría, así como de China, Tailandia, Corea del Sur e Irán.
Bajo el lema de “Jóvenes Embajadores de los Caminos Europeos de Mozart”, los integrantes de la agrupación recorren diversos lugares vinculados a la vida y los viajes del compositor austríaco, promoviendo la idea de que la música puede derribar fronteras y crear espacios de encuentro entre culturas diferentes.
“Especialmente en estos tiempos difíciles queremos que este concierto sea también un signo de paz”, señaló Hummel. “La música puede unir a las personas más allá de las fronteras, los idiomas y las convicciones. Estamos agradecidos de poder llevar juntos este mensaje al mundo”.
El programa del concierto estará dedicado principalmente a la música de Mozart, incluyendo obras tan conocidas como la obertura de Così fan tutte y fragmentos de la Sinfonía Júpiter, una de las composiciones más célebres de su repertorio.
Sin embargo, los organizadores han reservado una sorpresa especial. Antes de la interpretación final del Ave Verum Corpus, los jóvenes músicos ofrecerán una breve pieza tomada de la película musical The Sound of Music (Sonrisas y lágrimas o La novicia rebelde), ambientada precisamente en Salzburgo.
La elección no es casual. Según explican los organizadores, se trata de un homenaje al Pontífice estadounidense, quien ha mencionado en distintas ocasiones su aprecio por esta famosa producción cinematográfica de 1965. Así, por una noche, Mozart y la familia von Trapp compartirán simbólicamente escenario en el corazón del Vaticano.
ACI Prensa preguntó al Vaticano que no dio una respuesta definitiva sobre una eventual asistencia del Pontífice.
Mozart estuvo en el Vaticano en 1770
La celebración posee además una profunda dimensión histórica. Mozart ya estuvo en Roma y en el Vaticano siendo adolescente.
Durante su primer viaje a Italia en 1770, acompañado por su padre Leopold, el joven músico, de tan solo 14 años, fue recibido por el Papa Clemente XIV. El Pontífice quedó impresionado por su extraordinario talento y le concedió la Orden de la Espuela de Oro, una de las más altas distinciones pontificias de la época, que lo convirtió formalmente en caballero.
Ahora, 256 años después de aquella visita, Mozart regresa simbólicamente al Vaticano a través de su música, de los instrumentos que una vez sostuvo entre sus manos y de una nueva generación de jóvenes intérpretes que buscan transmitir su legado.
La grabación del concierto en la Sala Assunta de Radio Vaticana no estará abierta al público, pero será distribuida internacionalmente a través de la European Broadcasting Union(EBU), permitiendo que millones de oyentes puedan disfrutar de esta actuación especial.
Además, el Ensemble Bella Musica ofrecerá otros conciertos en Roma con los dos históricos violines de Mozart.








