3 septiembre, 2026

El Papa, en el papamóvil mientras saluda a los fieles durante la Audiencia General. Crédito: Daniel Ibañez/ EWTN News

Durante su tradicional encuentro con los fieles celebrado este miércoles 2 de septiembre, el Papa León XIV hizo un llamamiento urgente a la comunidad creyente para desenmascarar las contradicciones que dominan la sociedad actual, instando a comprometerse activamente con las dificultades de los sectores más vulnerables de la población.

Un nuevo ciclo de reflexiones inspirado en el Concilio Vaticano II

En el marco de la Audiencia General, el Pontífice dio inicio a una serie de catequesis centradas en la constitución pastoral Gaudium et spes, un documento histórico aprobado el 7 de diciembre de 1965 por los padres conciliares junto al Papa San Pablo VI que representa la respuesta eclesiástica a los dilemas de la modernidad.

El Obispo de Roma recordó que este texto fundamental arranca afirmando que la institución eclesiástica hace suyos los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren. Con ello, busca apartar a los creyentes de cualquier postura de pasividad frente a los vertiginosos cambios históricos.

La opción preferencial por los más desfavorecidos

Profundizando en este compromiso, el Santo Padre subrayó que esta cercanía con el sufrimiento humano facilita una lectura más madura de los acontecimientos y de la propia fe, cumpliendo con el mandato permanente de escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio.

Para ilustrar la dimensión de esta premisa, el Papa trajo a colación la exhortación apostólica Evangelii gaudium, reiterando que para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica antes que cultural, sociológica, política o filosófica.

Ante esto, el pontífice declaró textualmente: “La entrega cristiana nos compromete a asumir la realidad y también a desenmascarar las contradicciones que caracterizan la vida personal y social del mundo contemporáneo”.

Las grandes paradojas de la era moderna

Entre las principales anomalías señaladas por el jerarca católico destaca el contraste de contar con un progreso científico y tecnológico que brinda beneficios exclusivos para unos pocos, mientras amplios sectores sociales padecen condiciones de precariedad. Asimismo, advirtió sobre la paradoja de poseer enormes recursos financieros globales combinados con índices alarmantes de hambre y miseria.

Finalmente, el líder vaticano cuestionó la incapacidad de frenar el consumo desmedido a pesar de existir conciencia sobre el deterioro ambiental, y lamentó profundamente la persistencia de mentalidades belicistas. Al respecto, criticó la ilusión de que la guerra es una vía eficaz para construir la paz, concluyendo que ante semejantes desequilibrios, la misión de la comunidad creyente radica en escuchar las inquietudes más profundas del corazón humano.

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