

Mons. Carlos Morel Diplán, Arzobispo Coadjutor de Santo Domingo, en la recepción de la Embajada de Estados Unidos en la capital dominicana. Crédito: Arquidiócesis de Santo Domingo.
La cúpula eclesiástica de la República Dominicana expresó su beneplácito ante la reciente incorporación de la nación caribeña a la Declaración de Consenso de Ginebra, un tratado internacional enfocado en la tutela de la salud femenina y la preservación de los núcleos familiares tradicionales.
Mediante un pronunciamiento oficial emitido por la Arquidiócesis de Santo Domingo, el arzobispo coadjutor, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, valoró positivamente este compromiso diplomático e institucional que consolida una postura institucional de carácter provida en la región.
Un pacto internacional con respaldo global
Con esta adhesión oficial, la República Dominicana se suma a una red integrada por 43 países firmantes distribuidos en los cinco continentes. Según detalló la propia institución eclesiástica a través de sus canales oficiales, el documento internacional persigue objetivos específicos centrados en la salud integral y la estabilidad social.
El texto del acuerdo promueve explícitamente el bienestar y la atención sanitaria universal de las mujeres, al tiempo que enfatiza el respeto irrestricto a la vida humana desde su gestación y reconoce a la familia como el elemento natural y fundamental de la sociedad.
El respaldo oficial de la Iglesia católica dominicana se hizo manifiesto durante una recepción diplomática celebrada el pasado 2 de septiembre en la residencia de la embajadora de los Estados Unidos en territorio dominicano, Leah Francis Campos. A la cita acudieron destacadas personalidades de la política nacional, entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor O. Bisonó Haza, y la directora de la Oficina de Asuntos Globales del Departamento de Salud estadounidense, Bethany Kozma.
En el marco de la ceremonia, las autoridades eclesiásticas emitieron una plegaria pública solicitando guía divina para los funcionarios públicos. “Desde la Arquidiócesis de Santo Domingo elevamos nuestra oración para que Dios ilumine a quienes tienen la responsabilidad de servir y tomar decisiones en favor del bien común, la dignidad humana y el fortalecimiento de las familias”, indicaron.
Resistencia frente a presiones multilaterales
Por su parte, la representante diplománea estadounidense ofreció un discurso en el que profundizó sobre las motivaciones geopolíticas y éticas detrás de la alianza firmada, advirtiendo sobre las injerencias de organismos internacionales en las políticas soberanas de las naciones en desarrollo.
“La Declaración del Consenso de Ginebra trata sobre la soberanía. Se trata de hacer frente a las presiones de las grandes ONG globalistas y las organizaciones multilaterales que han utilizado sus considerables recursos e influencia para presionar a los países más pequeños o más pobres”, puntualizó la embajadora Campos ante los asistentes.
La diplomática estadounidense alertó que la influencia de estas corporaciones busca habitualmente que los gobiernos locales renuncien a sus principios tradicionales. El objetivo de dichas presiones, añadió, es empujar a los Estados a “traicionen sus valores y su identidad nacional mediante la implementación de ideologías que destruyen vidas, familias y la esencia misma de los países que defienden la vida y la familia”.
Movimientos sociales y organizaciones civiles respaldan la medida
La adhesión del país al pacto internacional generó reacciones de júbilo entre diversos colectivos sociales y asociaciones civiles locales dedicadas a la defensa de los valores familiares. Entre las entidades que celebraron la noticia figuran el Foro de Mujeres en Defensa de la Vida y la Familia (FOMUDEVI), el Grupo Acción Cristiana, el Movimiento Matrimonio Feliz y la organización Juventud con una Misión (JUCUM).
Asimismo, la filial dominicana de la organización internacional 40 Días por la Vida se sumó de manera formal a las muestras de beneplácito institucional. La agrupación religiosa agradeció la determinación gubernamental y recordó que mantienen una campaña continua de oración y activismo social desde el año 2021 orientada a la protección de los nasciturus y la asistencia integral a las madres.
Desde la organización defensora de la vida insistieron en que la estrategia gubernamental y social debe priorizar la asistencia social directa por encima de cualquier otra alternativa ante embarazos vulnerables. “Nuestra propuesta es clara: la mujer embarazada necesita apoyo, acompañamiento y solidaridad; no aborto”, sentenciaron.








