18 septiembre, 2026

Casa de Nariño, sede del Gobierno de Colombia. | Crédito: Eduardo Berdejo.

En un giro dentro de su estrategia internacional, la administración del presidente colombiano oficializó su salida de un importante bloque global enfocado en la defensa de las diversidades sexogenéricas. La determinación gubernamental fue notificada de manera formal a las instancias directivas de la alianza transnacional y a los socios estratégicos que lideraban conjuntamente las gestiones diplomáticas.

Una notificación oficial y efectos inmediatos

El Ministerio de Relaciones Exteriores del país sudamericano hizo llegar una comunicación formal a la Equal Rights Coalition (Coalición por la Igualdad de Derechos) en la que se oficializó el cese de su participación. Dicho bloque agrupa a más de 40 países comprometidos con agendas inclusivas. Asimismo, la dimisión se hizo extensiva a España, nación con la cual Colombia compartía la copresidencia correspondiente al periodo 2024-2026, además de involucrar a agrupaciones no gubernamentales como Caribe Afirmativo y la Fundación Triángulo.

De acuerdo con la documentación oficial emitida por la Cancillería, la medida entró en vigor de manera fulminante el pasado 17 de septiembre, fecha estipulada en la carta de retiro.

Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores que informa del retiro de Colombia de la Coalición por la Igualdad de Derechos.
Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores que informa del retiro de Colombia de la Coalición por la Igualdad de Derechos.

Justificación oficial ante el ajuste de prioridades

Para detal-lar los motivos detrás de la medida, el viceministro de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional, Pedro Agustín Roa, emitió un pronunciamiento a través de un audiovisual difundido en los canales oficiales de la plataforma digital del ministerio.

Durante su intervención institucional, el alto funcionario aclaró que esta resolución administrativa “no significa en modo alguno un retroceso en materia de derechos para la población LGBTI”, buscando calmar las inquietudes de los colectivos sociales. No obstante, puntualizó que “después de un ejercicio de priorización y de identificación de cuáles son los aspectos más destacados y más prioritarios en materia de política exterior, se identificó que la participación en este mecanismo no era prioritaria”.

Con este movimiento, la diplomacia colombiana reorienta sus recursos y esfuerzos hacia otros ejes temáticos considerados de mayor urgencia dentro de su agenda exterior actual, dejando atrás una alianza en la que ejercía un rol protagónico junto a naciones europeas y organizaciones de la sociedad civil.

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