

El Papa León XIV durante el rezo de las vísperas en la Catedral de Notre-Dame de París, el 25 de agosto de 2026. | Crédito: Daniel Ibáñez / EWTN Noticias.
En el marco de su agenda pastoral, el máximo representante de la Iglesia católica sostuvo un encuentro privado en territorio europeo con un grupo de personas afectadas por agresiones sexuales perpetradas por integrantes del clero. La información oficial fue dada a conocer por la Santa Sede a través de un comunicado emitido desde la oficina de prensa.
Un espacio de escucha y diálogo en territorio francés
La reunión se llevó a cabo el pasado domingo 27 y tuvo una duración de dos horas, comenzando a las 17:30 (hora local). El escenario elegido para este acontecimiento fue la Casa Episcopal de Lourdes. El grupo estuvo integrado por siete personas, específicamente cuatro hombres y tres mujeres, quienes sobrevivieron a abusos cometidos por miembros de la institución eclesiástica en Francia.
Durante este espacio de diálogo, los asistentes contaron con el acompañamiento institucional de monseñor Gérard Le Stang, obispo de Amiens y máximo responsable del Consejo para la prevención y la lucha contra la pedofilia, organismo dependiente de la Conferencia Episcopal Francesa.
Testimonios escuchados de manera individual
El reporte oficial detalló la dinámica del encuentro, destacando la disposición del pontífice para atender de manera personalizada las vivencias de cada uno de los afectados. “El Papa se reunió individualmente y en privado con cada una de ellas, escuchando sus historias, el dolor y el sufrimiento vivido —a veces, lamentablemente, con la complicidad o el silencio de quienes podrían haberlas ayudado— y sus propuestas para que esto no vuelva a repetirse. Con algunas dedicó unos momentos de oración”, consignó el Vaticano en su reporte.
Posteriormente, pasadas las 19:00 horas, la dinámica cambió a un formato grupal en uno de los salones de la residencia episcopal. En ese momento, el sumo pontífice se dirigió a todos los presentes para agradecerles su valentía al compartir sus experiencias y reiteró su firme postura para erradicar estas conductas delictivas dentro de las comunidades de fe.
Compromiso institucional y llamado a la sanación
Además de manifestar su solidaridad directa con los asistentes, el líder religioso extendió su afecto y cercanía a todas las personas que continúan cargando con las secuelas de agresiones similares en distintas partes del mundo.
Asimismo, el obispo de Roma compartió su visión de construir espacios eclesiales seguros, expresando su deseo de “poder trabajar juntos para hacer de la comunidad de los fieles un lugar donde los hombres y las mujeres, de toda edad, puedan encontrar consuelo y sanación”.
El desarrollo de esta jornada concluyó alrededor de las 19:30 horas, momento en el cual el pontífice solicitó a los sobrevivientes que lo mantuvieran presente en sus oraciones antes de impartirles su bendición final, según confirmó la Sala de Prensa de la Santa Sede.








