27 septiembre, 2026

Jornada intensa del papa León XIV en Lourdes centrada en la eucaristía y el cuidado de los vulnerables

Durante su tercer día de viaje oficial por tierras francesas, el papa León XIV centró todas sus actividades en el emblemático Santuario de Lourdes. La jornada estuvo marcada por multitudinarias ceremonias religiosas, mensajes dirigidos a la jerarquía eclesiástica sobre la transparencia y la verdad, así como fuertes declaraciones en defensa de la vida humana frente a debates legislativos actuales.

Encuentro con los obispos y llamado a la renovación eclesial

En el marco de sus primeras actividades matutinas, el pontífice dirigió un mensaje a los prelados del país galo, instándolos a afrontar los desafíos internos de la institución con honestidad y entrega pastoral. Durante su alocución, el Santo Padre enfatizó la necesidad de asumir las equivocaciones con autenticidad y trabajar por la sanación de las comunidades. Al respecto, el Obispo de Roma exhortó a los presentes diciendo: “Tengan siempre el valor de reconocer los errores en amor a la verdad y la determinación de curar las heridas con la caridad del Buen Pastor, que conoce a sus ovejas y las llama a cada una por su nombre. ¡Levántense, pues, con esperanza, y no se cansen de anunciar el Evangelio!”

Multitudinaria Eucaristía y llamado a la penitencia

Posteriormente, la máxima autoridad de la Iglesia Católica presidió una solemne Misa en la pradera del reconocido santuario mariano. La convocatoria superó las expectativas de los organizadores al congregar a unas 150.000 personas. Ante esta masiva asistencia, el sucesor de Pedro animó a los fieles a abandonar las prácticas alejadas de la fe y los fallos estructurales dentro de la comunidad eclesial, invitando abiertamente a la feligresía al arrepentimiento y a la práctica de la penitencia.

Defensa firme de la vida y atención a los enfermos

Continuando con su agenda social y pastoral, el líder católico mantuvo un cálido encuentro con aproximadamente 5.000 personas, entre las que se encontraban enfermos, personal sanitario y cuidadores voluntarios en el Accueil Notre Dame. En este espacio de cercanía, el Papa abordó temas bioéticos de gran relevancia internacional, señalando de manera categórica que “es imposible considerar provocar la muerte como algo normal. Lo que es legal no necesariamente es moral”.

Reuniones privadas y atención a víctimas de abusos

Siguiendo con su compromiso de cercanía y escucha activa, el obispo de Roma sostuvo un espacio privado con religiosas de clausura pertenecientes al Monasterio del Carmelo de Lourdes. Asimismo, en un gesto de profundo calado pastoral, se encontró con siete víctimas de abuso sexual con quienes compartió momentos de oración y solidaridad ante el sufrimiento padecido.

Procesión de antorchas y mensaje de esperanza

La jornada dominical concluyó con los tradicionales actos marianos nocturnos, destacando el rezo comunitario del Santo Rosario y la histórica procesión de antorchas que iluminó la explanada del santuario francés. Ante miles de peregrinos congregados con luces encendidas, el pontífice reflexionó sobre el sentido del trayecto terrenal de los creyentes. En su mensaje final ante la multitud, el Papa destacó que “esta luz que nos guía y nos atrae es la de la esperanza que nunca nos abandona, incluso durante nuestra peregrinación por esta vida, a menudo marcada por pruebas, pero ya plena por la alegría de sabernos hijos de Dios, amados y salvados por Jesús”.

Nuevos