

Visita del Papa León XIV al Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, el 27 de septiembre de 2026. Crédito: Vatican Media
Durante su reciente viaje apostólico al territorio francés, el Papa León XIV realizó un solemne llamamiento a la comunidad católica internacional para intensificar la oración mariana durante las próximas semanas. El Obispo de Roma solicitó que los creyentes destinen el décimo mes del año a pedir de forma insistente por el cese de los conflictos armados que afectan a diversas regiones del planeta.
Un llamamiento desde el corazón de Lourdes
La petición papal fue emitida el domingo 27 de septiembre, momentos antes de concluir la solemne Eucaristía oficiada en los prados aledaños al célebre Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. La intervención del jerarca católico marcó uno de los momentos más significativos de su gira por el país europeo, la cual concluyó formalmente el lunes 28 de septiembre.
En el marco de la tradicional oración dominical del Ángelus, el máximo representante de la Iglesia católica evocó el vínculo histórico y espiritual que une a este santuario mariano con la práctica del rezo contemplativo, recordando las célebres apariciones de la Virgen a la joven pastora local en el siglo XIX.
“Aquí la Inmaculada se apareció a Santa Bernardita con el Rosario y guio su oración”, expresó el Pontífice ante miles de peregrinos, enfermos y voluntarios congregados en el recinto sacro.
Intenciones específicas para octubre
Partiendo de esta profunda conexión espiritual, el Santo Padre instó a las parroquias, movimientos eclesiales y familias cristianas a redoblar sus esfuerzos espirituales de cara al período que se avecina, enfocándose en la resolución pacífica de las tensiones geopolíticas globales.
“Invito hoy a todos los fieles y a todas las comunidades cristianas a rezar el santo Rosario durante el próximo mes de octubre, con la intención particular de que cesen las guerras y se restablezca la paz entre los pueblos en conflicto”, manifestó con firmeza.
Asimismo, el líder católico subrayó que esta devoción tradicional no debe limitarse meramente al plano contemplativo, sino que requiere de una actitud activa y transformadora en la vida cotidiana de cada creyente.
Penitencia, misericordia y diálogo
Para que las plegarias alcancen su verdadera dimensión cristiana, el Papa enfatizó la necesidad de respaldar las intenciones de paz con acciones tangibles en el entorno social y comunitario.
El Pontífice puntualizó que la práctica piadosa debe marchar de la mano con “actos concretos de penitencia y de misericordia”, fundamentales para sanar las heridas sociales. Adicionalmente, recalcó la urgencia de mantener firme “el compromiso de favorecer siempre el diálogo y la reconciliación” entre las naciones.
Antes de impartir su bendición final y dar paso a la invocación mariana, León XIV recordó que meditar los misterios de esta plegaria guía a los creyentes a vivir “en conformidad con la voluntad de Dios, siguiendo el modelo de la Virgen María”, cerrando su mensaje con una ferviente súplica: “¡Que nuestra Madre santísima interceda por nosotros!”.
Esta intervención en suelo francés coronó una intensa jornada en la que el sucesor de Pedro también mantuvo emotivos encuentros con personas enfermas y dedicó momentos de recogimiento personal ante la emblemática Gruta de Massabielle, sitio donde la historia señala que la Virgen se manifestó a Santa Bernardita Soubirous.








