28 septiembre, 2026

P. Adrian Mantykiewicz. Crédito: Radio FARA, emisora de la Arquidiócesis de Przemyśl.

El P. Adrian Mantykiewicz, uno de los sacerdotes heridos durante el ataque con cuchillo que causó la muerte del P. Stanisław Zbojnowicz en la Abadía de Jarosław, Polonia, pidió rezar por el agresor ucraniano y llamó a no culpar al pueblo del país vecino por lo ocurrido.

“Desde este lugar, como discípulo de Jesucristo, quiero decir muy claramente, en mi nombre, en el nombre del P. Marek y en el nombre del P. Stanisław, que nosotros perdonamos”, afirmó el sacerdote durante su primera homilía después del ataque, pronunciada el 26 de septiembre.

El P. Mantykiewicz, que resultó herido de menor gravedad y apareció con la cabeza vendada y el rostro hinchado.

“Les pido que recen por nuestro agresor y por la gracia de su conversión. Estas palabras que pronuncio las digo desde lo más profundo de mi corazón. Él es quien más necesita esta oración”, afirmó.

El sacerdote añadió que el mal ocurrido en la abadía debe ser respondido desde la fe: “Porque no importa lo que haya sucedido, el mal que ocurrió aquí, en nuestra abadía, debemos vencerlo con el bien, el amor y el perdón”, señaló.

El P. Mantykiewicz también hizo un llamado a no responsabilizar a los ucranianos.

“Les pido que no culpen a la nación de origen del agresor, porque el mal lo cometió una persona concreta. Lo cometió una persona concreta que tiene su nombre, su vida y que responde por sus actos. No lo hicieron otras personas.”, afirmó.

Por ello, exhortó a los fieles a no responder “al mal con el mal”, sino “con amor, apoyo, comprensión y preocupación”.

Un sacerdote murió durante el ataque

El ataque ocurrió el jueves 24 de septiembre cerca de la iglesia de San Nicolás Obispo, junto a la Abadía de Jarosław, en el sureste de Polonia, cerca de la frontera con Ucrania.

Según la agencia vaticana Fides, un hombre de 31 años, identificado como Ihor M., entró en el recinto, tomó un cuchillo de cocina y atacó a cinco personas: cuatro hombres y una mujer.

El P. Stanisław Zbojnowicz intentó detener al agresor, pero sufrió heridas que posteriormente le causaron la muerte. Otros dos hombres permanecen hospitalizados en estado grave, entre ellos el P. Marek Pieńkowski, sacerdote dedicado a la pastoral familiar y comprometido con la asistencia de refugiados ucranianos.

Fides informó que expertos psiquiátricos determinaron que el agresor presenta síntomas de un trastorno psicótico.

Las exequias del P. Zbojnowicz se celebrarán este martes 29 de septiembre.

El sacerdote benedictino era rector de la iglesia de San Nicolás Obispo y de la abadía de Jarosław desde 2010. Nació el 13 de octubre de 1958 en Grzęska, cerca de Przeworsk, y fue ordenado sacerdote en 1986. A lo largo de su ministerio ejerció como párroco en distintas comunidades y también prestó servicio pastoral en un hospital.

En los últimos años de su vida fue confesor en la casa parroquial de San Nicolás Obispo y en la abadía de Jarosław.

El Arzobispo pide rezar por el agresor

Tras el ataque, Mons. Adam Szal, Arzobispo de Przemyśl, calificó lo ocurrido como un “hecho dramático e incomprensible” y pidió a los fieles rezar por las víctimas y los heridos.

En declaraciones difundidas por Radio FARA, emisora de la Arquidiócesis de Przemyśl, el Arzobispo también pidió orar por el agresor.

“Quisiera pedir encarecidamente que recemos por los afectados, también por el sacerdote fallecido, por quienes resultaron heridos como consecuencia de estos hechos, y que mostremos nuestra solidaridad con toda la comunidad, con las familias y con quienes viven allí. Recemos también por el agresor, por su conversión”, afirmó.

La gobernadora de Podkarpackie, Teresa Kubas-Hul, informó que la Fiscalía de Distrito de Jarosław continúa con las investigaciones y que el agresor fue detenido.

El alcalde de Jarosław, Marcin Nazarewicz, anunció además que se declararía duelo en la ciudad y que se cancelarían los eventos culturales.

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