

Roma, vista lejana de la Basílica de San Pedro. Crédito: Shutterstock
La situación de la estabilidad emocional a nivel global representa uno de los desafíos más complejos de la época contemporánea. De acuerdo con las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas experimentan diversas afecciones psicológicas en todo el planeta. Ante la imposibilidad de acceder de manera oportuna a centros hospitalarios o especialistas clínicos, una gran parte de esta población acude directamente a su red más cercana en busca de consuelo, encontrando frecuentemente en las parroquias y comunidades eclesiásticas un refugio vital.
Un espacio de diálogo y reflexión en la capital italiana
Para abordar esta realidad desde una perspectiva eclesial, la capital italiana se convertirá en el epicentro de un simposio internacional los días 9 y 10 de octubre. El cónclave reunirá a obispos, agentes de pastoral, investigadores científicos y personas que han experimentado en carne propia los estragos de la enfermedad psicológica. Este evento coincide estratégicamente con la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental y responde directamente a la intención de oración promovida por el Papa León XIV para el décimo mes del año.
El diácono Ed Shoener, quien preside la Asociación Internacional de Ministros Católicos de Salud Mental, subrayó la importancia de este cónclave en un comunicado oficial enviado a ACI Prensa. “La salud mental se ha convertido en un tema central en la sociedad actual”, declaró el representante católico, añadiendo que “para nosotros, como católicos, acompañar a las personas que viven con enfermedades mentales se ha convertido en un servicio cada vez más necesario en nuestras comunidades de fe”.
Por su parte, el pontífice ha calificado recientemente este ámbito de la asistencia pastoral como “un servicio urgente y cada vez más necesario en nuestra Iglesia y en el mundo”, instando a los fieles a intensificar sus oraciones por esta causa.
Estrategias pastorales bajo el lema de la sanación comunitaria
El congreso lleva por título “Una presencia que sana: El llamado de la Iglesia a la pastoral de salud mental”. La iniciativa es impulsada conjuntamente por la Asociación Internacional de Ministros Católicos de Salud Mental, la Fundación Internacional Don Luigi Di Liegro y la Red Mundial de Oración del Papa, contando además con el respaldo institucional de la Pontificia Academia para la Vida.
Según explicó Shoener, el propósito fundamental de la cumbre consiste en “fomentar una reflexión compartida, ofrecer una visión de lo que las diócesis de varios continentes ya están haciendo y poner herramientas a disposición de todos”.
Las deliberaciones darán inicio el viernes en el Complejo del Gesù, donde los asistentes debatirán sobre la persistencia del estigma social asociado a estos trastornos, la necesidad de generar entornos de acogida seguros, la valorización de los cuidadores y la inclusión plena de los afectados. La primera jornada culminará con una solemne Eucaristía.
Participación global y recursos formativos gratuitos
Durante la jornada del sábado, el programa incluirá la presentación de iniciativas desarrolladas por la Fundación Don Luigi Di Liegro, un análisis sobre las problemáticas que afectan a la juventud en territorio italiano y diversos testimonios humanos de cuidadores y pacientes. El evento contará con la presencia física del arzobispo Borys Gudziak, metropolitano de la Arqueparquía Católica Ucraniana de Filadelfia, además de la conexión telemática de prelados procedentes de naciones como Estados Unidos, Sudáfrica, India, Etiopía y Haití.
Como aporte práctico para las diócesis, parroquias y agencias informativas interesadas, durante el segundo día se estrenarán de forma gratuita dos materiales audiovisuales educativos titulados “Conocimientos básicos sobre salud mental” y “Primeros auxilios psicológicos”.
Luigina Di Liegro, secretaria general de la fundación homónima, enfatizó el compromiso ético y humano que requiere esta labor asistencial. “El título de este evento, ‘Una presencia que sana’, describe una responsabilidad que sentimos profundamente cada día en nuestro trabajo”, aseveró.
Asimismo, la directiva recalcó que este ministerio implica “estar al lado de las personas que viven con fragilidad psicológica y de sus familias, con escucha atenta, competencia y humanidad, para que nadie se sienta solo”, recordando una máxima histórica de Don Luigi Di Liegro que define la filosofía de la organización: “No pregunto de dónde vienes, sino hacia dónde queremos ir juntos”.
Las actividades oficiales concluirán con un momento de oración mariana mediante el rezo del Santo Rosario en la Gruta de Lourdes, situada en el interior de los Jardines Vaticanos.








