

Crédito: Ground Picture/Shutterstock.
Con motivo de la conmemoración del Día Internacional de la Juventud, que se celebra anualmente cada 12 de agosto, el Arzobispo de Santiago de Chile, Cardenal Fernando Chomali, dirigió un mensaje especial a las nuevas generaciones combinando palabras de aliento con una guía de orientación personal.
A través de una pieza audiovisual difundida en plataformas digitales, el alto representante eclesiástico quiso transmitir una cercanía directa con la comunidad juvenil, enfatizando el valor intrangible que poseen como individuos dentro de la sociedad actual.
Un llamado a proteger las ilusiones y los proyectos de vida
Durante su intervención, el purpurado aseguró a los muchachos y muchachas que “Dios los ama profundamente y nosotros también”, reforzando la idea de que cuentan con el respaldo espiritual y comunitario necesario para afrontar los retos cotidianos.
Asimismo, el arzobispo enfatizó que las nuevas generaciones están dotadas de “talentos, habilidades, dones” únicos, por lo que les instó firmemente a no permitir que agentes externos apaguen sus metas, recordando que el rumbo de sus existencia “depende en gran medida de ustedes”.
El líder católico también desacreditó el miedo al esfuerzo intelectual o a la planificación a largo plazo, motivándolos a comprometerse con su desarrollo integral:
“No tengan miedo a estudiar, a tener grandes proyectos, a juntarse con otros, a vivir con esperanza, a sonreír, a tomarse la vida en serio”, manifestó el jerarca eclesiástico.
Para cerrar su intervención audiovisual, el prelado insistió en la necesidad de rechazar cualquier sentimiento de frustración permanente y fomentó la autoestima colectiva e individual: “No hay espacio para la amargura en ustedes ni para no tener grandes sueños. Dios los quiere. Nosotros también, y también ustedes quieranse a sí mismos. Que Dios los bendiga”.
El decálogo para guiar el camino de las nuevas generaciones
Como complemento a su salutación institucional, el Cardenal Chomali estructuró un conjunto de diez directrices destinadas a orientar a los muchachos en su tránsito por esta etapa decisiva de formación humana y espiritual.
Este compendio de consejos aborda desde la dimensión trascendental hasta el compromiso social, ofreciendo una perspectiva equilibrada para afrontar las dudas existenciales y los desafíos del entorno moderno:
-
Dios te ama y en lo profundo de tu corazón te habla de manera constante.
-
Recuerda siempre que tu vida tiene un valor inmenso e irrepetible.
-
Busca amistades verdaderas y nunca camines solo por las dificultades.
-
Procura que en tu proyecto vital existan grandes ideales que te inspiren.
-
Descubre tu propósito en el mundo; posees dones únicos que nadie más puede entregar de la misma manera.
-
Atrévete a ir contracorriente, ya que no todo lo que ofrece el entorno actual conduce hacia una plenitud real.
-
Mantén la mirada atenta en tu prójimo y no pases indiferente frente al dolor ajeno.
-
Cultiva la paz y evita responder a las agresiones con más odio, confiando en que la oración es escuchada.
-
Haz de tu existencia una ofrenda, entendiendo que la felicidad no consiste solamente en alcanzar metas egoístas.
-
Busca a Jesús y permítete ser encontrado por Él en cada circunstancia.








