8 noviembre, 2026

Tras cumplirse exactamente 38 años sin la presencia de un máximo jerarca de la Iglesia católica en territorio uruguayo, el Papa León XIV concluyó formalmente este domingo 8 de noviembre su gira apostólica por el país latinoamericano. El itinerario, que quedará grabado en los registros históricos de la nación, sirvió para dar paso inmediato a su siguiente desplazamiento oficial con destino a Argentina.

Intensa actividad pastoral en Paysandú y la capital

Las actividades oficiales del Santo Padre concentraron una agenda sumamente intensa durante el fin de semana. En la mañana del sábado, el Pontífice se trasladó hacia el departamento de Paysandú, en las inmediaciones fronterizas con el territorio argentino. Allí presidió una multitudinaria eucaristía en la cual instó a los fieles reunidos a fomentar la concordia institucional y social, tomando como referencia moral la vida y obra del beato Jacinto Vera Durán.

Posteriormente, la comitiva papal retornó a Montevideo para adentrarse en Casavalle, catalogado como uno de los sectores urbanos más vulnerables y desprotegidos de la capital. En este punto neurálgico, el obispo de Roma constató de primera mano los diversos programas de asistencia comunitaria y desarrollo humano impulsados por parroquias locales, escuchando además relatos conmovedores de residentes que hallaron en la religiosidad un soporte fundamental frente a la adversidad.

Encuentros con la juventud y el sector educativo

La agenda vespertina del sábado contempló un diálogo cercano con referentes del ámbito educativo nacional. Más tarde, la jornada culminó de manera apoteósica con una vigilia de oración que congregó a 70.000 personas en las tribunas del emblemático Estadio Centenario. Durante este encuentro masivo, el líder católico motivó a las nuevas generaciones a preservar sus convicciones religiosas y asumir con valentía la vocación hacia la santidad.

El broche de oro del periplo se consumó este domingo con la solemne eucaristía oficiada en la explanada de la Catedral Santuario Nacional dedicada a la Virgen de los Treinta y Tres, patrona nacional, coincidiendo con las festividades oficiales en su honor. Ante una asistencia calculada en 50.000 fieles, el Santo Padre entregó una rosa de oro a la venerada imagen antes de trasladarse hacia la terminal aérea para continuar con su recorrido internacional.

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