El mundo católico celebra un nuevo aniversario de la creación de Eternal Word Television Network (EWTN), el medio de comunicación confesional más grande del planeta. Un 15 de agosto de 1981, coincidiendo con la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, la fundadora materializó un proyecto audaz desde el estado norteamericano de Alabama.
De un modesto garaje a una red global
Los inicios de esta iniciativa se caracterizaron por la extrema sencillez. Todo el equipo técnico y logístico con el que contaban la fundadora y las religiosas de la comunidad de las Clarisas Pobres de la Adoración Perpetua se encontraba originalmente almacenado en un pequeño garaje situado en la localidad de Irondale.
La trayectoria religiosa de Rita Rizzo comenzó formalmente también un 15 de agosto, pero del año 1944, cuando ingresó a la orden en Cleveland con apenas 21 años, adoptando el nombre religioso de hermana María Angélica de la Anunciación.
El conflicto que dio origen a una televisora
Durante las décadas de 1960 y 1970, la promotora de la iniciativa ganó notoriedad debido a su talento para la oratoria espiritual. En 1969 comenzó la producción de grabaciones sonoras y, para 1978, ya conducía espacios televisivos de media hora titulados «Nuestra Ermita».
El punto de inflexión ocurrió cuando la estación comercial donde realizaba sus producciones anunció la emisión de contenidos contrarios a la doctrina católica. Ante la negativa de los directivos a escuchar sus reclamos, la religiosa protagonizó un momento histórico que ella misma relató posteriormente:
"Confronté al administrador de la estación y protesté". "Él ignoró mi queja, así que le dije que me iría a otra parte a hacer mis grabaciones. Me dijo: 'Usted deja esta estación y está fuera de la televisión'". "¡Construiré la mía propia (estación)!", respondió la Madre Angélica.
Crecimiento y legado internacional
La firme determinación de la fundadora permitió que hoy en día la señal llegue de manera ininterrumpida las 24 horas del día a más de 435 millones de hogares repartidos en más de 160 países y territorios, apoyándose en el trabajo de aproximadamente 400 colaboradores.
Además de la señal televisiva, la organización gestiona una amplia gama de productos religiosos y dirige prestigiosos medios informativos como el National Catholic Register y la agencia ACI Prensa.
Tras una prolongada batalla contra las secuelas de un accidente cerebrovascular, la fundadora falleció el 27 de marzo de 2016, Domingo de Resurrección, a la edad de 92 años. Meses después, en julio de 2016, el papa Francisco se refirió públicamente a ella como "una mujer santa".
En la actualidad, las comunidades religiosas vinculadas a la cadena continúan con la tradición de bendecir anualmente los estudios de transmisión con el Santísimo Sacramento, mientras la familia espiritual del canal expresa su agradecimiento a benefactores y televidentes por el respaldo sostenido a lo largo de estas cuatro décadas y media.








