5 noviembre, 2026

En un sector humilde de Chiclayo, en el norte del Perú, un comedor popular continúa sirviendo almuerzos a decenas de personas. Lleva el nombre de León XIV, pero su historia comenzó mucho antes de que Robert Francis Prevost fuera elegido Papa. Fue él mismo quien impulsó su creación en 2019, durante sus años como obispo de la diócesis.

El comedor funciona junto a la capilla María Reina de la Paz y atiende actualmente a unas 80 personas cada día. Adultos mayores, jóvenes y familias que atraviesan dificultades económicas encuentran allí un plato de comida caliente.

“Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español
“Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español

EWTN News Español visitó este comedor para conocer la iniciativa que impulsó el entonces Obispo de Chiclayo y conversar con algunos de los voluntarios que trabajaron junto a él. Sus testimonios recuerdan a un pastor que no se limitaba a organizar la ayuda: también se involucraba personalmente.

“Cuando estaba con nosotros, era uno más de nosotros. No era el obispo, era uno más”, contó Rosita Ruiz Gómez, encargada de la cocina.

La voluntaria recuerda a Prevost como una persona sencilla y cercana, que trataba a quienes acudían al lugar sin marcar distancias por su condición o responsabilidad. También destaca su preocupación por el funcionamiento del comedor y por las personas que dependían de él.

Construcción del “Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español
Construcción del “Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español

Un comedor impulsado por el propio Robert Prevost

Robert Prevost fundó este comedor en 2019. Fue una de varias iniciativas de lucha contra el hambre que promovió durante los nueve años que estuvo al frente de la diócesis.

La propuesta busca responder a las necesidades de personas de bajos recursos y de migrantes venezolanos que habían llegado al Perú buscando mejores oportunidades.

Cuando los fondos para mantener el comedor no eran suficientes, el entonces obispo contribuyó con dinero propio. También gestionó el apoyo de las Fuerzas Armadas para realizar trabajos de construcción. En la inauguración, bendijo las instalaciones y compartió la celebración con quienes serían sus beneficiarios. Incluso pasó allí uno de sus cumpleaños.

Beneficiarios del “Comedor León XIV” rezan por los alimentos. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español
Beneficiarios del “Comedor León XIV” rezan por los alimentos. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español

La ayuda continúa hasta hoy. Los comensales aportan una pequeña cantidad por sus alimentos, pero quienes no pueden pagar reciben la comida gratuitamente. Además, algunos restaurantes de la zona colaboran con donaciones, una iniciativa que Prevost también promovió durante su etapa como obispo.

El almuerzo comienza con una oración. Ese día, los voluntarios prepararon una sopa de la casa y arroz con pollo. Para Rosita y las demás colaboradoras, mantener el comedor abierto es una forma de continuar la obra que comenzó el hoy Papa León XIV.

“Los pobres nos evangelizan”

La cercanía de Prevost con quienes más necesitaban ayuda no se limitó a este comedor. Jannina Sesa, quien dirigió Cáritas de la Diócesis de Chiclayo durante su episcopado, recordó que el entonces obispo procuraba estar presente en las situaciones de mayor necesidad.

Durante las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño, colaboró en la atención a los damnificados. En la pandemia del COVID-19 también participó en las gestiones para conseguir instalaciones de oxígeno. Y en el comedor popular, según los testimonios recogidos por EWTN News, no dudaba en servir los alimentos personalmente.

Altar de la Virgen María en el “Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español
Altar de la Virgen María en el “Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español

Sesa explicó que Prevost insistía en que la formación espiritual de quienes trabajaban en Cáritas debía ir acompañada de acciones concretas en favor de los demás.

Pero una de sus enseñanzas más recordadas iba más allá de la ayuda material: “Los pobres nos evangelizan”, solía decir.

“Le gustaba ir a las comunidades, a los pueblos, a las zonas alejadas, porque veía la riqueza de las personas que quizás no tenían posesiones materiales, pero eran muy acogedoras, muy cariñosas. Siempre nos daban la mejor fruta, los mejores regalos”, recordó Sesa.

Una enseñanza que llegó hasta el Vaticano

El actual Obispo de Chiclayo, Mons. Edinson Farfán, considera que la experiencia misionera de León XIV en el Perú también dejó una huella en su enseñanza como Pontífice.

En declaraciones a EWTN News Español, el prelado se refirió a Dilexi te, la primera exhortación apostólica de León XIV, dedicada al amor hacia los pobres.

“Esta exhortación ya se venía trabajando durante el pontificado de Francisco. Él le pone su toque especial y su experiencia de misionero en el Perú”, señaló Mons. Farfán.

“Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español
“Comedor León XIV”. Crédito: Diego López Marina/EWTN News Español

En Dilexi te, León XIV recuerda que el amor a los pobres es un camino esencial para la santidad y una exigencia de la auténtica vida cristiana. Una enseñanza que, para quienes lo conocieron en Chiclayo, no es ajena a su historia: la vivió durante sus años como obispo, acompañando a comunidades vulnerables y promoviendo iniciativas como el comedor que hoy lleva su nombre.

La obra continúa en Chiclayo

El legado de Prevost también ha inspirado nuevos proyectos de ayuda en la ciudad. Uno de ellos es Voices of Help, una iniciativa que desarrolla actividades después del horario escolar para niños con recursos limitados. El programa busca reforzar su educación, desarrollar nuevas habilidades y fomentar la lectura.

“Los voluntarios venimos los miércoles y sábados a reforzar los conocimientos de unos 30 niños, inculcándoles la lectura y el amor por aprender”, contó la docente Marilili Sánchez-Yucto, voluntaria de Voices of Help.

Parte de sus fondos procede de la venta de paletas de helado inspiradas en el Papa León XIV, una forma particular de convertir la popularidad del Pontífice en apoyo para los niños.

“Esta es una labor que continuamos en memoria del Papa León XIV. Él siempre fue un hombre de fe, de la Eucaristía, y muy cercano a los más necesitados”, recordó.

Mientras tanto, en el comedor de María Reina de la Paz, Rosita Ruiz Gómez y las demás voluntarias continúan preparando alimentos y atendiendo a quienes llegan cada día.

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