22 julio, 2026

Ciudad del Vaticano – La Santa Sede ha desmentido rotundamente los rumores sobre una supuesta absolución del exjesuita esloveno Marko Rupnik, quien enfrenta múltiples acusaciones de abusos sexuales. Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa del Vaticano, calificó de “absolutamente infundadas” las informaciones que circulaban en diversos blogs y redes sociales, asegurando que la investigación canónica en su contra sigue activa y en pleno desarrollo.

En un comunicado emitido el 22 de julio, Bruni subrayó que el proceso judicial eclesiástico contra Rupnik se encuentra en una fase crucial de examen. Según detalló, el tribunal encargado del caso está llevando a cabo una minuciosa revisión de la documentación proveniente de las diócesis implicadas, de la Compañía de Jesús, de las personas directamente afectadas por los hechos denunciados y de las informaciones difundidas por los medios de comunicación. Esta exhaustiva recopilación busca esclarecer los pormenores de las graves imputaciones.

**Confidencialidad del proceso en curso**

Bruni enfatizó la estricta reserva que rodea el procedimiento, una medida que, según explicó, obedece a la necesidad de respetar el debido proceso canónico y, al mismo tiempo, de proteger a las personas involucradas de cualquier perjuicio adicional. “Durante el proceso, como ocurre en cualquier procedimiento judicial, no puede compartirse de ningún modo información sobre las actuaciones en curso”, señaló el director de prensa. Asimismo, precisó que, si los jueces consideraran necesario recabar información complementaria, será el propio tribunal quien adoptará las iniciativas pertinentes para obtenerla, garantizando la integridad de la investigación.

La naturaleza del proceso contra el sacerdote Rupnik es de carácter penal canónico, lo que implica una aplicación rigurosa de las leyes eclesiásticas. Bruni recordó que la apertura de esta investigación se hizo posible gracias a una derogación de la prescripción de los posibles delitos que se le imputan. Esta excepción permite al tribunal pronunciarse sobre una eventual culpabilidad o inocencia del exjesuita, de acuerdo con las normas establecidas por el Derecho Canónico de la Iglesia.

**Historial de graves acusaciones**

Marko Rupnik, reconocido por su obra artística de mosaicos en diversos santuarios y edificios religiosos alrededor del mundo, se encuentra en el centro de un escándalo que estalló con fuerza en los últimos años. Las acusaciones más significativas datan de la década de 1990, cuando presuntamente perpetró abusos psicológicos y sexuales en una comunidad religiosa en Liubliana, Eslovenia. En aquel entonces, Rupnik ejercía una profunda influencia como padre espiritual y amigo de la fundadora de dicha comunidad.

El Dicasterio para la Doctrina de la Fe recibió la denuncia formal contra Rupnik en 2021. Bajo la dirección del Cardenal Víctor Manuel Fernández, entonces y ahora prefecto de dicho dicasterio, se solicitó a la Compañía de Jesús que iniciara una investigación interna sobre los hechos, la cual fue encomendada a un auditor externo, un religioso dominico. Los resultados de esta pesquisa fueron presentados al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, que en octubre de 2022 constató la prescripción del caso según las normas canónicas de ese momento.

Sin embargo, el curso del proceso tomó un nuevo giro al año siguiente. Fue el entonces Pontífice, el Papa Francisco, quien intervino directamente, ordenando la reapertura del caso a pesar de la prescripción previamente declarada. Esta decisión reflejó la firme postura del Papa Francisco ante los casos de abusos y su compromiso con la justicia dentro de la Iglesia.

Anteriormente, los jesuitas ya habían reconocido que Rupnik había sido excomulgado en 2020 por cometer uno de los delitos más graves del derecho canónico: absolver en confesión a una cómplice con la que había mantenido relaciones sexuales. Aunque se informó que la excomunión fue levantada rápidamente tras su arrepentimiento, las acusaciones no cesaron. En 2021, nueve mujeres presentaron denuncias formales, detallando abusos sexuales, psicológicos y espirituales por parte del exjesuita.

**Jurisdicción eclesiástica y civil**

El comunicado de la Santa Sede también hizo hincapié en la distinción entre la justicia eclesiástica y la civil. Las competencias de la Iglesia se limitan estrictamente al ámbito interno. Por lo tanto, cualquier posible responsabilidad penal de Marko Rupnik ante la legislación civil dependerá de las autoridades judiciales de los países donde presuntamente se cometieron los hechos y de los plazos de prescripción establecidos por cada ordenamiento jurídico nacional. Bruni reiteró que el sacerdote “sigue estando sujeto a la legislación de los países en los que pudieran haberse cometido los presuntos delitos, y la prescripción de dichos delitos se rige por la legislación de cada país, con independencia de la autoridad eclesiástica”.

**Malestar entre las víctimas y llamado a la paciencia**

La respuesta vaticana llega en un contexto de creciente impaciencia y preocupación por parte de las víctimas. Laura Sgrò, abogada de cinco de las denunciantes, había manifestado públicamente su profundo malestar por la lentitud y la escasa transparencia en el avance del proceso canónico. Este martes, Sgrò había dirigido una carta al Cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, en la que expresaba que sus representadas se sienten “profundamente desalentadas y angustiadas” ante la falta de información clara sobre el caso.

En noviembre del año pasado, el actual Pontífice, Papa León XIV, ya se había pronunciado sobre este delicado asunto. En aquella ocasión, el Papa León pidió paciencia a las denunciantes, asegurando que “la Iglesia debe respetar los derechos de todas las personas”.

La abogada Sgrò, al ser consultada sobre el reciente comunicado del Vaticano, se limitó a calificarlo como una respuesta “obligada”, sin ofrecer una valoración adicional, lo que sugiere que las víctimas y sus representantes esperan aún mayor claridad y celeridad en la resolución del caso.

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