23 julio, 2026

La Santa Sede está evaluando activamente las condiciones para una posible visita del Papa León XIV a Ucrania, un gesto de profundo calado diplomático y espiritual en medio del prolongado conflicto que afecta al país. Esta información fue confirmada por el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales del Vaticano, al concluir su reciente misión en territorio ucraniano. El diplomático vaticano mantuvo un encuentro con el presidente Volodímir Zelenski el pasado 20 de julio en Kiev, durante el cual el mandatario ucraniano reiteró el agradecimiento de su nación por el continuo apoyo de la Santa Sede.

Durante su estancia de seis días en Ucrania, un país devastado por la guerra iniciada en 2014 y que se recrudeció con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, Mons. Gallagher fue recibido con gran expectación. La posibilidad de la llegada del Pontífice fue una de las preguntas más recurrentes. “Casi todas las personas que he conocido me han hecho esta pregunta”, reveló el arzobispo en una entrevista concedida a los medios del Vaticano en Cracovia, antes de su regreso a Roma. Subrayó que “el Santo Padre se toma esta invitación muy en serio” y aseguró que, por parte del Vaticano, “estudiaremos las condiciones para determinar el momento y los métodos más propicios para Ucrania y para la paz mundial”.

La agenda de Mons. Gallagher en el país incluyó reuniones políticas, institucionales y eclesiales de alto nivel, además de la participación en diversas actividades pastorales. Un punto central de su visita fueron las conmemoraciones del 35º aniversario de la reapertura de las estructuras de la Iglesia católica de rito latino en el santuario mariano de Berdychiv, un evento que congregó a miles de fieles el 19 de julio. El enviado del Papa León XIV destacó la cálida acogida por parte de las autoridades ucranianas, percibiendo “una gran gratitud hacia el Santo Padre, sus llamamientos y sus palabras”, lo cual fue motivo de complacencia para la delegación vaticana.

Según Mons. Gallagher, el pueblo ucraniano “se siente respaldado por la cercanía del Papa León XIV y, anteriormente, del Papa Francisco”. Esta percepción, añadió el arzobispo, “también nos ayuda en la Santa Sede a seguir renovando nuestro compromiso de dialogar con la comunidad internacional y las autoridades rusas, así como a continuar con las misiones humanitarias”. El Pontífice León XIV ya ha recibido múltiples invitaciones oficiales para visitar Ucrania, siendo la más reciente la expresada por el presidente Zelenski durante el pasado Viernes Santo, urgiéndole a realizar un viaje apostólico al país en conflicto.

En sus comunicaciones, León XIV ha expresado consistentemente su solidaridad con el pueblo ucraniano ante el inmenso sufrimiento provocado por la guerra. El Santo Padre ha enfatizado la “urgencia” de garantizar la ayuda humanitaria y ha manifestado su profundo deseo de un “cese de las hostilidades y una paz justa y duradera” con Rusia. Al ser interrogado sobre las perspectivas de un alto el fuego, el diplomático vaticano manifestó haber percibido una “gran determinación” por parte de Ucrania para alcanzar dicho objetivo, aunque admitió la dificultad de prever un logro a corto plazo. No obstante, hizo un llamado a no descartar la “posibilidad de un milagro”, haciendo alusión a la historia de devoción y curaciones del santuario de Berdychiv.

Mons. Gallagher compartió sus reflexiones sobre la experiencia vivida en Ucrania. “Más allá del esfuerzo logístico y el tiempo que requirió llegar hasta aquí, me ha permitido experimentar de primera mano la realidad del mundo. Porque esto es lo que debemos recordar: la vida no es igual en todas partes que en Italia o en mi Inglaterra natal. Existe una realidad oscura y sombría en el mundo actual”, señaló. Concluyó con una contundente llamada a la acción: “No podemos rendirnos y, en cierto sentido, también nosotros debemos luchar, aportando nuestro granito de arena con los medios a nuestro alcance, para lograr la paz”.

La visita del arzobispo Gallagher fue precedida por otra importante iniciativa diplomática: la segunda misión en Ucrania del cardenal Matteo Maria Zuppi, enviado especial del Papa León XIV. El arzobispo de Bolonia culminó una intensa agenda de cuatro días en Lviv y Kiev, donde el enfoque principal fue la asistencia humanitaria y la resolución de cuestiones críticas derivadas del conflicto.

Durante su estancia, el cardenal Zuppi mantuvo encuentros con diversas autoridades civiles y religiosas, así como con responsables de organismos dedicados al intercambio de prisioneros y con familiares de militares y civiles retenidos en Rusia. Uno de los puntos culminantes fue su reunión con Andrii Sybiha, viceministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, quien agradeció el “inquebrantable compromiso humanitario” de la Santa Sede. Sybiha solicitó el apoyo vaticano para alcanzar una paz “integral y duradera” y trasladó la profunda preocupación de Kiev por la situación de los civiles detenidos en territorio ruso, así como la necesidad urgente de abrir un corredor humanitario para asistir a miles de personas en localidades ocupadas de la región de Jersón, como Oleshky y Hola Prystan.

La cuestión de los prisioneros ocupó un lugar central en la misión del cardenal Zuppi, donde se planteó la posibilidad de un intercambio generalizado de prisioneros de guerra y la continuidad de gestiones para la localización de desaparecidos y el retorno de civiles. Otro asunto prioritario fue la situación de los niños ucranianos trasladados ilegalmente a Rusia, una problemática en la que la Santa Sede ha estado activamente involucrada a través de iniciativas diplomáticas y humanitarias a lo largo de los años. Adicionalmente, se abordó la protección del monasterio de la Lavra de Kyiv-Pechersk, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco que ha sufrido daños en el contexto bélico y cuya conservación y restauración es una prioridad para las autoridades ucranianas.

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