14 octubre, 2026

Primeros pasos y recuperación favorable en el hospital

El estado de salud del jerarca católico muestra una evolución sumamente positiva tras la compleja intervención quirúrgica practicada para extirpar el lóbulo inferior del pulmón izquierdo. La operación, realizada en el Policlínico Gemelli de Roma, respondió al diagnóstico de un adenocarcinoma pulmonar detectado en los exámenes médicos previos.

El último reporte médico oficial, validado por el doctor Luigi Carbone y el cirujano Stefano Margaritora, detalla que durante las primeras horas del día el paciente se sometió a análisis de sangre y radiografías de tórax de control. Los especialistas confirmaron que “los resultados confirman un curso postoperatorio regular: los valores están dentro de la norma para el tipo de intervención realizada”.

Asimismo, el parte médico subraya notables avances en la movilidad del Pontífice. El Santo Padre realizó fisioterapia respiratoria y comenzó a caminar en la habitación, una rutina indispensable para optimizar la ventilación y acelerar la sanación de los tejidos intervenidos. Paralelamente, los facultativos indicaron que ha retomado su alimentación habitual sin inconvenientes.

“La evolución procede según lo previsto”, afirmaron los médicos en el comunicado oficial emitido por la Santa Sede, llevando tranquilidad a la feligresía internacional tras la conmoción generada por el diagnóstico oncológico.

Ejercicio del ministerio y decisiones desde la habitación

Tras superar una noche tranquila en la décima planta del centro médico romano, el Sumo Pontífice demostró que conserva la energía necesaria para continuar al frente del gobierno de la Iglesia católica.

La Santa Sede comunicó la aprobación de importantes movimientos eclesiásticos, entre ellos la aceptación de la renuncia de Mons. Bernard Bober en la Archidiócesis de Košice, Eslovaquia, designando en su lugar a Mons. Marek Forgáč. De igual forma, se nombró a Mons. Wellington de Queiroz Vieira como nuevo Arzobispo Metropolitano de Cuiabá, en Brasil.

Por el momento, la agenda pública permanece suspendida hasta el próximo martes, mientras los médicos evalúan las fases posteriores del tratamiento. Entre las incógnitas destaca la celebración del Ángelus previsto para el domingo 18 de octubre, cuya realización desde el hospital dependerá estrictamente de sus condiciones clínicas. En su cuidado diario, el Papa cuenta con la compañía permanente de su familia pontificia, integrada por sus secretarios personales, el sacerdote peruano Edgard Iván Rimaycuna Inga y el italiano Marco Billeri.

Fieles y muestras de solidaridad en el Policlínico Gemelli

Los exteriores del hospital continúan congregando a numerosos fieles que oran por la pronta recuperación del jerarca. Entre ellos se encuentra Gina, una ciudadana peruana residente temporalmente en Roma, cuyo esposo se encuentra internado en el mismo centro médico debido a una infección derivada de su condición de párkinson.

Para ella, coincidir en el mismo recinto hospitalario con el Papa representa una auténtica “bendición caída del cielo” que le otorga fortaleza en momentos difíciles. “Me da fuerza pensar que mi marido está sufriendo como enfermo a pocos metros del Santo Padre. Sé que su sufrimiento no es en nexo vano porque lo ofrecemos a Dios”, expresó, añadiendo que “Saber que el Papa está aquí me ayuda a seguir adelante”.

Perspectivas médicas y proyecciones de futuro

Por su parte, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, recalcó que el tumor se localizó en una fase inicial, destacando la radicalidad de la cirugía al haberse extirpado el nódulo de manera circunscrita y total.

Los especialistas sostienen que la pérdida de un lóbulo pulmonar no afectará de forma determinante las actividades cotidianas del Pontífice. En cuanto a los compromisos internacionales, Bruni señaló el firme “deseo” del Papa de mantener la gira programada para comienzos de noviembre en América Latina.

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