1 agosto, 2026

La Arquidiócesis de Buenos Aires ha comunicado el sensible fallecimiento del padre Raúl Canali, un sacerdote cuya vida estuvo profundamente marcada por la fe, la música y el servicio pastoral. El deceso, ocurrido este jueves a los 70 años, enluta a diversas comunidades en Argentina que lo recuerdan como un incansable peregrino y misionero, cuya partida deja un legado de alegría y devoción mariana.

Nacido el 11 de enero de 1956 y ordenado sacerdote en 1983, el padre Canali dedicó su ministerio a acercar la Palabra de Dios y la figura de la Virgen María a los rincones más diversos del conurbano bonaerense y más allá. Su carisma particular, que combinaba la profundidad espiritual con la expresividad del folklore argentino, lo convirtió en una figura querida y accesible para los fieles.

Una de las facetas más destacadas de su sacerdocio fue su estrecha vinculación con la emblemática Peregrinación Juvenil a Luján. Durante cinco décadas, el padre Canali fue parte activa de esta manifestación de fe masiva, acompañando a miles de jóvenes en su camino hacia la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Su presencia era sinónimo de aliento, guía y, a menudo, de la música que elevaba el espíritu de los caminantes.

El padre Canali era un verdadero “sacerdote en salida”, mucho antes de que el concepto se popularizara. Su espíritu misionero lo llevó a impulsar iniciativas innovadoras para la Iglesia en Argentina. Entre ellas se destacó la tradicional Carpa Misionera, un proyecto itinerante que se instalaba en barrios necesitados, transformándose en un punto de encuentro para la comunidad, ofreciendo catequesis, sacramentos y un espacio de acogida que visibilizaba la presencia de Cristo en las periferias.

Su profunda devoción mariana trascendió las fronteras locales. En la década de los 90, el padre Canali fue el artífice de un significativo proyecto de unión espiritual entre el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Luján, Patrona de Argentina, y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América, en México. Esta iniciativa simbolizó su visión de la fe como un puente que fortalece los lazos y la unidad entre las naciones del continente.

La música fue una herramienta fundamental en su evangelización. Sus composiciones, imbuidas del ritmo y la poesía del folklore argentino, se convirtieron en himnos de esperanza y fe. Estas canciones no solo acompañaron incontables celebraciones litúrgicas y peregrinaciones, sino que también resonaron en encuentros juveniles y momentos de oración, dejando una huella perdurable en la memoria colectiva.

Entre sus creaciones más emotivas y significativas se encuentra una chacarera dedicada a Santa Mama Antula. La letra de esta canción, que celebra los orígenes y la valentía de la primera santa argentina, laica consagrada, fue interpretada por el propio sacerdote en 2024. Este emotivo momento tuvo lugar durante la Misa de vigilia de la Canonización de Mama Antula, celebrada en la Basílica Nuestra Señora de la Piedad en Buenos Aires, donde descansan los restos de la Santa. Es importante recordar que la canonización de la venerable María Antonia de Paz y Figueroa fue un hito histórico para la Iglesia en Argentina, presidido por el Papa Francisco en Roma. La canción del padre Canali capturó la esencia de esta figura tan relevante, con versos como “Mamá Antula, misionera/Y no menos peregrina/Si se olvidara su nombre/Algo le falta a Argentina”, reivindicando su legado y su impacto en la identidad cultural y religiosa del país.

El padre Canali será recordado por su cercanía con la gente, su sencillez evangélica y su inquebrantable espíritu misionero. Su vida fue un constante llamado a transformar la existencia en una peregrinación de fe, siempre de la mano de la Virgen María y con la mirada puesta en el Cielo. Su legado espiritual y musical perdurará en el corazón de quienes lo conocieron y en las comunidades que tocó con su mensaje.

Los restos del sacerdote están siendo velados este viernes en la parroquia María Reina de los Apóstoles, ubicada en Av. Avellaneda 2679, Buenos Aires. La comunidad y los fieles tienen la oportunidad de despedirse y honrar su memoria. La Eucaristía de exequias, un momento central de oración y gratitud por su vida y ministerio, será presidida por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, el próximo sábado 1 de agosto a las 9:00 horas. Este último adiós congregará a familiares, amigos, sacerdotes y feligreses para dar gracias a Dios por la vida de un pastor que sembró fe y esperanza.

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