Asunción, Paraguay – La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), una institución cardinal en el tejido social y religioso del país, se alista para conmemorar sus siete décadas de existencia. Este hito, cargado de profundo significado eclesial e histórico, fue anunciado en una conferencia de prensa celebrada en el Seminario Metropolitano de Asunción, donde monseñor Ricardo Valenzuela, Obispo de Caacupé y coordinador de la comisión organizadora de los festejos, delineó el programa de celebraciones y el espíritu de este aniversario.
Con el lema “Caminando juntos con el pueblo”, la CEP, fundada en 1965 por iniciativa de la Santa Sede, busca sintetizar el compromiso inquebrantable de los obispos paraguayos con su feligresía y la sociedad en general. Monseñor Valenzuela destacó que este septuagésimo aniversario representa una oportunidad idónea para el encuentro, la reflexión y la revitalización de la misión evangelizadora de la Iglesia en Paraguay. “Es un momento para recordar nuestra historia y dar gracias a Dios por estas siete décadas de guía pastoral, que nos han permitido acompañar de cerca al pueblo paraguayo, fortaleciendo la fe y promoviendo el bien común”, afirmó el prelado.
Desde su creación en 1965, la Conferencia Episcopal Paraguaya ha servido como un colegio de pastores, buscando unificar las voces y esfuerzos de los obispos del país. Su estructura se ha sostenido sobre tres pilares fundamentales: la asamblea plenaria, donde se toman las decisiones colegiadas más importantes; el comité episcopal, que dirige las acciones entre las asambleas; y el secretariado permanente, encargado de la gestión diaria y la coordinación. Estos pilares han permitido a la CEP adaptarse a los cambiantes contextos históricos y sociales de Paraguay, manteniendo siempre una línea de acción coherente y enfocada en los principios del Evangelio. La institución ha sido un actor clave en momentos decisivos para la nación, ofreciendo orientación moral, promoviendo el diálogo social y defendiendo los derechos humanos.
A lo largo de estas siete décadas, los obispos, como guías espirituales y líderes comprometidos, han trabajado sin descanso para fortalecer la fe católica en Paraguay. Su labor se ha extendido a fomentar el diálogo constructivo entre los diversos sectores de la sociedad y a promover el bien común en todas las esferas de la vida nacional, desde la educación y la salud hasta la justicia social y la equidad. La Conferencia Episcopal Paraguaya ha sido una voz profética, denunciando las injusticias y abogando por los más vulnerables, siempre buscando construir una sociedad más justa, solidaria y fraterna. Este testimonio de evangelización, que se despliega desde sus orígenes hasta el presente, justifica plenamente la celebración de su trayectoria, vivida desde la perspectiva de sus propios protagonistas.
El aniversario es también una ocasión propicia para mirar hacia el futuro con esperanza y renovar la dedicación de la Iglesia al servicio desinteresado. Monseñor Valenzuela enfatizó el deseo de que este recordatorio histórico no se quede anclado en el pasado, sino que sirva como un impulso para delinear una visión de la Iglesia capaz de inspirar la esperanza en el pueblo paraguayo. Esto se logrará a través de la continuidad de la evangelización, el anuncio claro del mensaje de Jesucristo y la valiente denuncia de todo aquello que interfiera u opaque la construcción de su reino de justicia y paz. La labor pastoral, las enseñanzas y el ejemplo de los obispos buscan inspirar a todos los fieles a vivir su fe con mayor fervor y compromiso.
La Conferencia Episcopal Paraguaya, al celebrar este significativo aniversario, reafirma su comunión con la Iglesia Universal y la Sede de Pedro. En este contexto, la guía del actual Pontífice, el Papa León XIV, sirve de inspiración y respaldo a la misión pastoral de los obispos en Paraguay, quienes operan en sintonía con las directrices de la Iglesia global. La celebración es, por tanto, un eco de la vitalidad de la fe católica en la región y su interconexión con el liderazgo espiritual de Roma.
Para dar gracias a Dios por el camino recorrido y reafirmar su compromiso con el pueblo paraguayo, se celebrará una Eucaristía de acción de gracias. Este solemne acto tendrá lugar el domingo 19 de julio a las 7:00 horas, en la emblemática Basílica y Santuario Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé. Monseñor Valenzuela extendió una cordial invitación a las comunidades parroquiales, los movimientos eclesiales y a toda la sociedad paraguaya a sumarse a los festejos, para compartir la gratitud por estas siete décadas de vida institucional de la Iglesia en Paraguay. Este aniversario no solo celebra el pasado, sino que proyecta un futuro de servicio continuo y esperanza renovada para la nación.








