25 junio, 2026

La Diócesis de La Rioja, en Argentina, se prepara para un momento de profunda significación espiritual e histórica al conmemorar el quincuagésimo aniversario del asesinato de sus cuatro beatos mártires. Enmarcada en un Año Jubilar especial, esta serie de actividades busca honrar la memoria y el legado de monseñor Enrique Angelelli, los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, y el laico Wenceslao Pedernera, quienes entregaron sus vidas en un contexto de represión y violencia.

Cincuenta años atrás, la Argentina se encontraba bajo el yugo de una dictadura militar que persiguió y eliminó a aquellos que, desde diversos frentes, alzaban su voz en defensa de los derechos humanos y la justicia social. En ese oscuro período, la labor pastoral y el compromiso evangélico de estos cuatro hombres los convirtieron en “sospechosos” para el régimen, culminando en su trágico asesinato. El obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, recordó en una carta dirigida a la comunidad diocesana que estos mártires “entregaron su vida de modo cruento por Dios y por sus hermanos”, buscando siempre el bien común y la dignidad de las personas.

La historia de los mártires riojanos es un testimonio elocuente de fidelidad a los principios cristianos frente a la adversidad. Monseñor Enrique Angelelli, obispo de La Rioja, fue una figura emblemática de la Iglesia argentina. Su episcopado estuvo marcado por un fuerte compromiso con los pobres, los campesinos y los trabajadores, promoviendo cooperativas y denunciando los atropellos de los poderosos. Su lema episcopal, “Con un oído en el Evangelio y otro en el pueblo”, reflejaba su profunda convicción de que la fe debía traducirse en acciones concretas por la justicia. Los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, colaboradores cercanos de Angelelli, compartieron su visión pastoral y su entrega a las comunidades más vulnerables, especialmente en el interior de la provincia. Wenceslao Pedernera, padre de familia y catequista rural, representó el compromiso de los laicos con la fe y la defensa de la vida en su entorno más inmediato. Los cuatro fueron asesinados entre julio y agosto de 1976, en incidentes que la justicia y la historia han reconocido como crímenes de lesa humanidad perpetrados por la dictadura.

Su beatificación, un paso crucial hacia la santidad reconocido por la Iglesia Católica, tuvo lugar el 27 de abril de 2019 en la propia provincia de La Rioja. Fue un hito trascendental durante el pontificado del Papa Francisco, quien validó el reconocimiento de su martirio, es decir, el haber muerto por odio a la fe (odium fidei). Francisco, sensible a las heridas de la historia argentina y al testimonio de quienes padecieron por la justicia, subrayó la importancia de estos beatos como ejemplos de entrega y coherencia cristiana en tiempos de prueba. Este acto de beatificación no solo reivindicó la memoria de los mártires, sino que también ofreció un bálsamo de esperanza y reconocimiento para sus familiares y para toda la comunidad que los venera.

El Año Jubilar que ahora se inicia es una oportunidad para que la Diócesis de La Rioja y toda la Iglesia argentina profundicen en el significado de este legado. Un Jubileo es un tiempo de gracia, de renovación espiritual, de perdón y de compromiso con los valores del Evangelio. Bajo el pontificado del Papa León XIV, la Iglesia universal sigue enfatizando la importancia de la memoria histórica, la búsqueda de la verdad y la promoción incansable de la justicia y la paz. La celebración de este 50 aniversario resuena con el magisterio constante del Papa León, quien anima a las comunidades a no olvidar a quienes han sido testigos valientes de la fe y a continuar su obra de construcción de un mundo más fraterno y justo. Es un eco de su llamado a la “cultura del encuentro” y a la “periferia”, valores que Angelelli y sus compañeros encarnaron de manera ejemplar.

Las actividades conmemorativas darán inicio el 17 de julio con un acto central en la ciudad de La Rioja. Al día siguiente, 18 de julio, se recordará el martirio de los padres Murias y Longueville en Chamical y en el cercano paraje de Bajo de Lucas, lugares donde fueron brutalmente asesinados. La Catedral de La Rioja será escenario de un nuevo homenaje a Carlos y Gabriel el 19 de julio. Las fechas del 25 y 26 de julio estarán dedicadas a Wenceslao Pedernera, con eventos en Sañogasta, su tierra, y en la Catedral riojana. Finalmente, los actos en memoria de monseñor Angelelli se concentrarán el 1 de agosto en la Ciudad de La Rioja, y el 2 de agosto en el Paraje El Pastor, el lugar exacto de su muerte, donde una cruz marca el sitio de su sacrificio.

Para garantizar la máxima participación, todas estas actividades serán transmitidas en directo por la Administración Provincial de Radio y Televisión Riojana, así como a través de los canales de YouTube de la diócesis. Además, el sitio web de la Diócesis de La Rioja se ha convertido en un valioso archivo digital, ofreciendo la programación completa del Año Jubilar y una amplia gama de materiales sobre la vida y obra de los cuatro beatos, incluyendo testimonios de familiares y allegados, documentos históricos y reflexiones teológicas. Mantener viva esta memoria no es solo un acto de justicia histórica, sino una fuente de inspiración para las nuevas generaciones en su compromiso con la fe y la transformación social. Es la oportunidad de reafirmar que la semilla del martirio produce siempre frutos de esperanza y vida para la Iglesia y para el mundo.

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