La Copa Mundial de la FIFA 2026, un evento histórico por ser la primera edición organizada conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, arrancó con gran expectación el 11 de junio. Este torneo, que se celebra cada cuatro años, no solo congrega a la élite del fútbol mundial, sino que también captura la atención de una audiencia global estimada en miles de millones de personas. Sin embargo, más allá de la pasión por el deporte, los primeros diez días de competición han revelado una profunda dimensión espiritual entre varios de los atletas y equipos participantes, con el nombre de Jesús resonando en numerosas ocasiones. A continuación, se detallan cinco momentos conmovedores de fe que han trascendido los resultados en el campo de juego.
**1. Croacia: La identidad católica de una selección nacional**
Antes de su primer enfrentamiento contra Inglaterra, la selección croata demostró la centralidad de su fe. Durante una conferencia de prensa, dos de sus miembros, Kristijan Jakić e Igor Matanović, abordaron el papel fundamental de su catolicismo en sus vidas. Mark Irons, corresponsal de EWTN News, les preguntó sobre la relevancia de la oración y la fe para el equipo. Matanović respondió con sinceridad: “La fe es muy importante en mi vida. Cuando rezo a Dios, siento que alguien me escucha, y eso me da mucha fuerza”.
Jakić amplió la perspectiva, destacando la conexión entre su fe y la identidad de su nación: “Somos un país católico donde la fe es el camino de nuestras vidas. Creo que la fe representa a toda la selección nacional. La fe lo es todo en nuestras vidas”. Estas declaraciones no solo resaltan la convicción personal de los jugadores, sino que también subrayan cómo los valores religiosos se entrelazan con la cultura y el espíritu de un equipo en un escenario global.
**2. Curazao y Alemania: Un rezo conjunto que trasciende la rivalidad**
La selección de Curazao, una pequeña isla caribeña con una población de apenas 150.000 habitantes, hizo historia al clasificarse por primera vez para la Copa del Mundo, estableciendo un Récord Guinness como el país con menor población en alcanzar el torneo masculino. Aunque su debut en el Grupo E resultó en una contundente derrota por 7-1 frente a Alemania, el equipo y su cuerpo técnico se mostraron visiblemente conmovidos por el logro. Tras el pitido final, varios atletas curazoleños se unieron en el campo para elevar una oración de gratitud. A este gesto se sumaron los jugadores alemanes Jonathan Tah y Felix Nmecha, ambos cristianos practicantes.
En una entrevista posterior, Nmecha reflexionó sobre este momento de comunión: “Durante el partido somos rivales, pero después del partido todos somos cristianos y somos hermanos… En nuestra fe, todos creemos que Jesús es glorificado a través del juego y por eso nos reunimos y simplemente oramos juntos”. Este acto de hermandad en la derrota y la victoria simboliza cómo la fe puede unir a personas de diferentes naciones y culturas, superando las barreras de la competición.
**3. Lionel Messi: Gratitud divina tras un hito histórico**
El 16 de junio, en Kansas City, la leyenda argentina Lionel Messi protagonizó un momento que quedará grabado en la historia del fútbol. Ante más de 69.000 aficionados, el capitán de la Albiceleste no solo lideró a su equipo a una victoria por 3-0 sobre Argelia, sino que también logró el primer triplete de su carrera en una Copa Mundial de la FIFA. Además, con estos tres tantos, Messi igualó el récord del exfutbolista alemán Miroslav Klose de 16 goles en Copas Mundiales masculinas.
Tras alcanzar estos impresionantes hitos, Messi, conocido por su discreta pero firme fe, expresó su gratitud con humildad: “No puedo pedir más de lo que he recibido. Como he dicho muchas veces, gracias a Dios por todo lo que me ha dado y todo lo que venga ahora es una bendición”. Sus palabras reflejan una profunda convicción de que sus éxitos son dones divinos, un sentimiento que ha manifestado a lo largo de su brillante carrera.
**4. Estados Unidos: Oración y estudio bíblico en el corazón del equipo**
El 12 de junio, la selección de Estados Unidos comenzó su travesía mundialista con una victoria contundente de 4-1 sobre Paraguay. Tras el encuentro, el defensor Mark McKenzie dirigió a sus compañeros en un momento de oración en el campo, un acto que simboliza la unidad y la fe compartida dentro del equipo.
Antes del inicio del torneo, varios jugadores estadounidenses habían hablado abiertamente sobre su espiritualidad. El carismático extremo Christian Pulisic es reconocido por liderar un estudio bíblico entre sus compañeros, conocido como “Tiempo de la Biblia”, y ha enfatizado el papel crucial que la lectura de las Escrituras desempeña en su vida diaria. El portero Matt Freese, en una reciente entrevista con el podcast “What’s Up” de Sports Spectrum, explicó la intrínseca relación entre su fe y su trayectoria profesional. “Dios me ha dado muchísimas oportunidades en este deporte y en mi carrera. Todavía tengo un papel que desempeñar. Tengo que hacer mi parte, aprovechar esa oportunidad y hacer algo con ella”, afirmó Freese. Incluso mencionó que escucha el popular podcast “La Biblia en un año” del Padre Mike Schmitz, destacando cómo busca integrar la espiritualidad en su rutina diaria, incluso con las exigencias de su carrera.
**5. Felix Nmecha: Un gesto de devoción al celebrar su gol**
El centrocampista alemán Felix Nmecha, protagonista ya del momento de oración con Curazao, volvió a manifestar su fe de manera pública y emotiva al marcar el primer gol de Alemania en la victoria por 7-1 sobre Curazao el 14 de junio. Tras enviar el balón a la red, Nmecha se arrodilló, realizó el gesto simbólico de quitarse una corona de la cabeza y depositarla en el suelo, mientras señalaba al cielo. Este acto visualmente impactante comunica un mensaje claro: todo talento, toda victoria y cada momento de gloria son atribuidos a Cristo.
En sus declaraciones posteriores al partido, Nmecha reforzó el significado de su celebración: “Fue una bendición increíble marcar mi primer gol con Alemania y que fuera tan rápido. Toda la gloria se la doy a Dios, porque él es quien me ha dado este talento y la oportunidad de estar aquí viviendo este sueño”. Su gesto se distingue de las celebraciones típicas, invitando a la reflexión sobre el origen de las habilidades y los logros en el deporte de élite.
Estos episodios iniciales del Mundial FIFA 2026 demuestran que, para muchos de los atletas más destacados del mundo, la fe no es solo una creencia privada, sino una fuente activa de fortaleza, gratitud y significado que se manifiesta incluso en los escenarios deportivos más grandiosos. A medida que el torneo avanza, estos momentos de devoción continúan resonando, añadiendo una capa de profundidad espiritual a la ya vibrante narrativa del fútbol mundial.








