Ciudad del Vaticano – El Papa León XIV mantuvo una conversación telefónica con Mark Carney, actual primer ministro de Canadá, para discutir los principales puntos de la encíclica “Magnifica humanitas”, el primer documento doctrinal de su pontificado, publicado recientemente. La llamada, que tuvo lugar este viernes, también abordó cuestiones de profunda relevancia internacional, reafirmando el compromiso de la Santa Sede con la diplomacia y la búsqueda de soluciones éticas a los desafíos contemporáneos.
Según una nota oficial de la Oficina de Prensa del Vaticano, la conversación entre el Santo Padre y Su Excelencia el Sr. Carney se centró en la trascendencia de “Magnifica humanitas”, una encíclica dedicada a los complejos dilemas éticos que plantea el rápido avance de la inteligencia artificial (IA). El documento, divulgado el lunes 25 de mayo, es una llamada global a la reflexión sobre cómo la humanidad debe integrar y gestionar estas tecnologías de manera que respeten y promuevan la dignidad inherente de cada persona y la sacralidad de la vida.
En “Magnifica humanitas”, cuyo título se traduce como “Magnífica humanidad”, el Pontífice enfatiza la necesidad imperante de someter el desarrollo y la implementación de la IA a “restricciones éticas más rigurosas”. León XIV advierte que la inteligencia artificial no puede ser considerada como una herramienta moralmente neutra, ya que su diseño, aplicación y las decisiones que se le confían tienen profundas implicaciones para la sociedad y el individuo. El Papa subraya que la responsabilidad ética se extiende a lo largo de toda la cadena de creación y uso de la IA, desde quienes conciben y programan los sistemas hasta aquellos que los emplean o delegan en ellos la toma de decisiones cruciales.
La encíclica se posiciona como una guía fundamental para los líderes tecnológicos, los legisladores y la sociedad en general, instando a una colaboración interdisciplinaria para asegurar que la evolución de la IA se alinee con los principios humanitarios y morales. El Santo Padre aboga por un enfoque que ponga al ser humano en el centro del desarrollo tecnológico, evitando la deshumanización o la creación de sistemas que puedan socavar la libertad y la autonomía individual.
Durante el diálogo telefónico, el Papa León y el primer ministro Carney profundizaron en “la importancia del diálogo respecto al desarrollo de la inteligencia artificial desde una perspectiva ética y una aproximación centrada en el ser humano”, según lo comunicado por el Vaticano. Esta convergencia de opiniones resalta la creciente preocupación internacional por establecer marcos éticos sólidos que guíen la innovación tecnológica. Canadá, como nación líder en tecnología y defensor de los derechos humanos, comparte un interés particular en estas discusiones, lo que hace de Carney un interlocutor clave para el mensaje del Pontífice.
Además de la IA, la conversación entre el Papa y el líder canadiense se extendió a “temas de interés común a nivel regional e internacional”. Destacó, en particular, “el compromiso con la paz entre los pueblos”, haciendo referencia explícita a las complejas situaciones en Oriente Medio y Ucrania. El Vaticano, bajo el liderazgo de León XIV, continúa desplegando una activa diplomacia en favor de la resolución de conflictos, la protección de las poblaciones vulnerables y la promoción de un diálogo constructivo en zonas de tensión global. La mención de estas regiones subraya la visión holística del Papa, que conecta la ética tecnológica con los desafíos más apremiantes de la geopolítica mundial.
Mark Carney, conocido por su fe católica, tiene una relación previa con el Papa León XIV. Ambos se encontraron en Roma el 18 de mayo de 2025, en un significativo momento que marcó la conclusión de la Misa de inicio del pontificado de León XIV, a la cual Carney asistió junto a su familia. Este encuentro previo subraya la sólida base para el diálogo entre el líder de la Iglesia Católica y el primer ministro de Canadá, reforzando la capacidad de la Santa Sede para influir en debates de alcance global y tender puentes entre la fe y la política internacional en la era moderna. La conversación reciente reitera la relevancia del Vaticano como actor moral y diplomático en un mundo cada vez más interconectado.








