La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de México, máximo órgano judicial del país, aplazó este jueves la discusión de un proyecto de sentencia que propone la despenalización total del aborto. La medida ha generado un intenso debate y fuertes críticas de organizaciones provida, quienes advierten sobre la posibilidad de que se abra la puerta a interrupciones del embarazo en etapas avanzadas de la gestación.
El proyecto de sentencia, elaborado por el ministro ponente Irving Espinosa Betanzo, estaba programado para ser analizado y votado el 28 de mayo. La propuesta responde a una acción de inconstitucionalidad presentada por el Poder Ejecutivo Federal y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Esta acción impugna la Ley para la Protección a la Vida del Estado de Aguascalientes y ciertos artículos de su Código Penal, que limitan el plazo para el aborto a solicitud de 12 a solo seis semanas de gestación.
El texto del proyecto de Espinosa Betanzo subraya que “eliminar el aborto de los códigos penales es fundamental para descartar procesos penales y erradicar la criminalización social y la que sucede al interior de los servicios de salud”. Además, el documento asegura que “lograr materializar la despenalización total del aborto en México sería un hito histórico que marcará un antes y un después en la lucha por la justicia reproductiva”. Sin embargo, tras el aplazamiento, el proyecto no figura en la agenda de la SCJN hasta el 3 de junio, dejando su futuro incierto.
**Implicaciones del aplazamiento y la postura provida**
La postergación del debate ha sido recibida con cautela por parte de los grupos que defienden la vida. Luis Barrera, gerente de campañas de la plataforma digital Actívate, explicó que la decisión “no significa que ya se eliminó, sino simplemente [que] se pasa para otro día, cuando ellos decidan que es prudente hacerlo”. Barrera enfatizó que una verdadera victoria para su causa sería el desecho del proyecto o una votación en contra por parte de los ministros de la SCJN.
Actívate ha lanzado una campaña de firmas que ya ha superado las 6.500 adhesiones, todas exigiendo a los ministros de la Suprema Corte el rechazo del proyecto de sentencia. Barrera advirtió sobre un patrón observado en la SCJN: “ya muchas veces han hecho este tipo de cosas: el bajar un tema, esperar que se calmen las aguas y pues, lamentablemente, cuando la sociedad civil está con la guardia baja, ahí es cuando aprovechan para volver a hacer las cosas”. Esta estrategia, según el activista, sugiere una agenda preestablecida que la Corte parece estar persiguiendo.
Laura Hernández, vocera y directora de Asuntos Públicos de Red Familia, compartió la preocupación por la postura de la Corte, que, a su juicio, ha estado ejerciendo un “activismo” que rompe el pacto federal y excede sus atribuciones al presionar a los congresos locales. Hernández recordó que no es la primera vez que un proyecto similar es enlistado y luego retirado, lo que sugiere que podría ser presentado nuevamente en el futuro. Alertó que “hay señales muy claras de que [a la defensa de] una postura a favor de la vida, a favor de los derechos humanos, a favor del sentido común, la quieren catalogar de inconstitucional o discriminatoria”.
**Preocupación en la Iglesia Católica mexicana**
Desde la perspectiva de la Iglesia Católica, la iniciativa de la SCJN genera “mucha preocupación”. Monseñor Ramón Salazar Estrada, responsable de la Dimensión Episcopal de Vida y Obispo Auxiliar de Guadalajara, expresó su inquietud ante lo que considera un intento de conceder un “periodo totalmente amplio a la práctica del aborto”.
El prelado mexicano también criticó la vía por la que se está abordando el tema, señalando que “el asunto se ha estado tratando de manera jurisprudencial, es decir, se ha estado tratando a través de amparos interpuestos, a través de situaciones irregulares, pero no se ha estado tratando debidamente de manera legislativa”. Monseñor Salazar Estrada hizo hincapié en que “la Suprema Corte de Justicia no es el Poder Legislativo” y que su función es distinta.
Para el Obispo Auxiliar de Guadalajara, lo más alarmante es la “trayectoria en contra de la vida” que se observa. Advirtió sobre las posibles consecuencias sociales de una postura tan radical: “Hoy los padres o los mayores están contra la gestación del hijo, el día de mañana los hijos mayores estarán en contra de la ancianidad o de la mayoría de edad de sus padres”. Finalmente, Monseñor Salazar Estrada calificó esta situación como una “deshumanización” que debe llamar la atención de toda la sociedad mexicana.
El aplazamiento del debate en la SCJN, aunque temporal, mantiene en vilo el futuro de la legislación sobre el aborto en México, consolidando el país como un escenario clave en la lucha por los derechos reproductivos y la defensa de la vida.








