Desde el histórico Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Papa León XIV ha invitado a los fieles a transformar sus periodos de descanso estival en momentos de profunda significación, dedicados al silencio y la oración. El Pontífice, quien se trasladó a esta residencia pontificia el pasado domingo para un merecido receso, dirigió su mensaje durante el rezo del Ángelus ante cientos de personas congregadas en la Plaza Libertad, a unos 30 kilómetros al sur de Roma.
“Comprometámonos, entonces, especialmente en estos días de vacaciones, a dar espacio a la escucha, a la lectura y a la meditación de la Palabra de Dios, cultivando, junto con el descanso y la sana diversión, también momentos significativos de silencio y de oración”, exhortó el Papa León. El Santo Padre destacó que este enfoque permitirá a los creyentes regresar a sus actividades cotidianas “renovados en el cuerpo y en el espíritu, dispuestos a anunciar la Buena Noticia del Evangelio y cada vez con más capacidad de colaborar en el crecimiento del Reino de Dios”.
La estancia del Papa en Castel Gandolfo este verano marca un hito. Es la primera vez en más de una década que un Pontífice pernocta en esta emblemática residencia estival, un lugar que fue predilecto para sus predecesores, como Benedicto XVI y San Juan Pablo II. Esta decisión de León XIV contrasta notablemente con la práctica de su antecesor, Francisco, quien optó por permanecer en Roma durante sus veranos, residiendo en la Casa Santa Marta. Durante sus doce años de pontificado, Francisco visitó Castel Gandolfo en contadas ocasiones, tres en total, pero nunca pernoctó allí, prefiriendo convertir el Palacio Apostólico en un espacio museístico abierto al público.
León XIV, por su parte, ha decidido revivir la tradición del descanso papal en este entorno idílico a orillas del lago Albano. El Palacio Apostólico, una robusta construcción fortificada del siglo XVII, permanecerá cerrado al público durante estas semanas. No obstante, el Pontífice ha dispuesto que los jardines y el Borgo Laudato Si’ permanezcan accesibles, al menos de 10 de la mañana a 6 de la tarde, permitiendo así que visitantes y locales disfruten de estos espacios. El Papa León tiene previsto permanecer en Castel Gandolfo hasta el 27 de julio, dedicando este tiempo al descanso, la oración, la lectura y la práctica de deporte. Como excepción a su retiro, este sábado compartió un almuerzo con 200 personas necesitadas, incluyendo 35 niños, en el Borgo Laudato Si’, un gesto de cercanía y caridad. Hasta el momento, el rezo del Ángelus es la única cita pública programada en su agenda vacacional.
Durante su alocución, el Papa profundizó en la liturgia del día, centrada en la parábola del sembrador que presenta el evangelista Mateo. León XIV resaltó “la generosidad y la confianza con las que Dios esparce su Palabra en nuestro corazón y su poder en nosotros”. Explicó que Jesús mismo, el Verbo hecho hombre que entregó su vida por la salvación de la humanidad, es la semilla que el Padre continúa esparciendo por el mundo para que, muriendo, pueda dar mucho fruto.
El Santo Padre reflexionó sobre las distintas formas en que la Palabra de Dios es acogida. En ocasiones, encuentra “un terreno duro e insensible” en los corazones, o un “terreno distraído, semejante al suelo pisoteado de los caminos, al terreno pedregoso o a los matorrales de espinos”. Sin embargo, también hay momentos en los que la semilla divina halla “una tierra receptiva y fértil”, y es entonces cuando se producen “milagros de amor capaces de cambiar todo lo demás, como ciertamente también nosotros hemos experimentado en nuestra vida”, afirmó el Sumo Pontífice.
León XIV hizo hincapié en la perseverancia divina: “El Padre no deja de sembrar, porque sabe que el poder de su amor es más fuerte que nuestra debilidad”. Subrayó que la generosidad de Dios hacia la humanidad no es una ingenuidad, sino una sabiduría que permite descubrir en cada persona la posibilidad de un bien que, a menudo, ni siquiera somos conscientes de poseer. Por ello, el Señor, conocedor del terreno de nuestros corazones mejor que nosotros mismos, “no deja de creer en nosotros, en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser, día tras día, si con fe nos abandonamos en Él”, concluyó el Papa.
A diferencia de San Juan Pablo II y Benedicto XVI, quienes solían prolongar su estancia estival en Castel Gandolfo hasta los primeros días de octubre, el Papa León XIV tiene previsto regresar al Vaticano el 27 de julio. La Prefectura de la Casa Pontificia ha informado que las Audiencias Generales de los miércoles se reanudarán en la Plaza de San Pedro el 5 de agosto, marcando el fin de este particular periodo de retiro y reflexión para el Pontífice.








