Un llamado a la cercanía espiritual
Durante una reciente actividad pastoral desarrollada en territorio mexicano, el arzobispo de San Luis Potosí, monseñor Jorge Alberto Cavazos Arizpe, dirigió un mensaje especial a los menores de edad para motivarlos a cultivar un vínculo estrecho y cotidiano con Jesucristo, a quien describió como un compañero incondicional en todas las etapas de la vida.
El encuentro con la infancia se llevó a cabo el pasado 19 de agosto en la parroquia de Santa Catarina de Alejandría, situada en el municipio de Rioverde. En el marco de esta visita, el prelado abrió el diálogo interrogando directamente a los asistentes sobre su deseo de establecer una relación de amistad con el fundador del cristianismo.
A partir de la respuesta positiva de los niños, el representante eclesiástico profundizó en la naturaleza de este lazo espiritual, asegurando que Cristo permanece al lado de las personas en las buenas y en las malas, cuando nos va de una manera o de otra, siempre nos acompaña, nunca nos abandona.
El diálogo constante y el discernimiento
Para mantener viva esta conexión, el arzobispo comparó el vínculo divino con cualquier lazo humano, subrayando la necesidad indispensable de la comunicación. De este modo, instó a los menores a estar siempre en diálogo, en encuentro con el Señor Jesús a través de la plegaria diaria.
Como parte de su intervención, el jerarca católico compartió detalles íntimos sobre su propio proceso de discernimiento vocacional. Recordó que, en su etapa de estudiante y ante la disyuntiva de elegir una profesión secular, comenzó a frequentar los recintos sagrados para interrogar al Creador acerca del rumbo que debía tomar su existencia.
Al respecto, el líder religioso rememoró textualmente sus plegarias de juventud: Señor Jesús, yo siento que quisiera ser sacerdote, pero no sé, no sé, tú indícame. Fue precisamente mediante la introspección y la oración constante como logró comprender que mi camino era desde el diálogo con el amigo Jesús, una decisión que, según enfatizó, le ha permitido disfrutar profundamente de su ministerio.
La Eucaristía y la protección maternal
Asimismo, el arzobispo destacó que la misericordia divina se manifiesta incluso cuando el ser humano se aparta del camino correcto. Cuando nos empezamos a desviar, nos empezamos a alejar, nuestro amigo Jesús nos busca, puntualizó ante los jóvenes oyentes.
En la misma línea, el prelado vinculó esta presencia constante con el sacramento eucarístico, argumentando que Cristo tanto te quiere, tanto te busca, tanto quiere estar contigo que por eso Él se queda ahí, en la hostia, permitiendo así que los fieles experimenten su cercanía de forma tangible.
La figura protectora de la Virgen María
Hacia el final de la jornada pastoral, monseñor Cavazos Arizpe centró su atención en la devoción mariana, explicando a los niños la conexión directa entre la madre de Jesús y la comunidad creyente. Así como cuidó a Jesús, así nos cuida a nosotros, expresó al recordar los momentos en que la Virgen acompañaba a su hijo al templo en compañía de San José.
Para concluir el evento, el arzobispo recomendó la práctica constante del rezo del Ave María como un vehículo para consolidar la cercanía con Cristo y percibir esa ternura de la Virgen María que nunca nos abandona, reiterando que la infancia cuenta con una compañía celestial permanente.








