Llamado pontificio a la juventud global para participar en la Jornada Mundial de la Juventud Seúl 2027
Con la mirada puesta en el próximo gran encuentro de la Iglesia católica con las nuevas generaciones, el Papa León XIV ha extendido una convocatoria abierta para que jóvenes de diversas latitudes completen su registro y se preparen para la cita internacional que tendrá como sede la capital de Corea del Sur.
Durante la presentación oficial del llamado, el máximo jerarca de la Iglesia católica subrayó que la travesía hacia tierras asiáticas trasciende el simple turismo o la visita a un territorio extranjero, describiéndola como una experiencia espiritual profunda. “Esta no es simplemente una invitación a conocer una nueva ciudad; es un llamado a ponerse en camino en una peregrinación de fe, amistad y esperanza”, afirmó León XIV en un videomensaje difundido por la Santa Sede.
El anuncio papal coincidió con la conmemoración litúrgica de San Juan Pablo II, figura histórica que instauró estas concentraciones juveniles internacionales en el año 1985. El pontífice actual evocó las enseñanzas de su predecesor para motivar a la comunidad juvenil actual a enfrentar el futuro sin temores y abrazar los valores del cristianismo.
“Providencialmente, hoy celebramos la memoria litúrgica de San Juan Pablo II, quien proclamó continuamente a todos los pueblos: ‘No tengan miedo, abran de par en par las puertas a Cristo’. Estas palabras también se aplican a cada uno de ustedes”, señaló León XIV, cuya asistencia al acontecimiento religioso ya se encuentra programada dentro de su agenda oficial.
La riqueza de la diversidad cultural en la cita asiática
Asimismo, el obispo de Roma hizo hincapié en el valor del intercambio multicultural que se vivirá durante las jornadas, destacando que el evento funcionará como un punto de convergencia para múltiples expresiones sociales y lingüísticas de todo el planeta.
“En Seúl, se encontrarán con jóvenes de todo el mundo, que representan una hermosa y rica variedad de lenguas y culturas”, indicó el Pontífice, quien agregó que los asistentes podrán constatar la cohesión interna de la comunidad eclesiástica a pesar de las distancias geográficas: “Sin embargo, a pesar de estas diferencias, y precisamente gracias a la diversidad que Dios les ha dado, experimentarán un sentido de unidad aún mayor, porque todos somos miembros de un solo cuerpo de Cristo”.
Detalles logísticos y modalidades de inscripción
El encuentro central se llevará a cabo del 3 al 8 de agosto de 2027 en Seúl. Los comités organizadores han sugerido que el trámite de registro se efectúe de manera colectiva, estructurándose en un proceso doble donde un representante crea un perfil institucional antes de incorporar los datos individuales de los peregrinos.
Para facilitar la estancia, la organización dispuso de 11 modalidades de paquetes cuyos costos oscilan entre los 70 y 340 dólares, según las necesidades de hospedaje de cada delegación. Dichas tarifas contemplan el acceso al sistema de transporte local y el tradicional kit con elementos informativos y conmemorativos para los asistentes.
Los interesados pueden gestionar su participación y consultar las bases detalladas a través del sitio web oficial de la JMJ 2027.
Simbología, patronos y preparativos en Corea del Sur
Bajo el lema inspirador extraído del texto bíblico de San Juan —“¡Tengan valor: yo he vencido al mundo!”—, las autoridades eclesiásticas presentaron el himno oficial titulado Confidite, Ego Vici Mundum, obra del compositor local Francis Jiyoon Kim que ya se encuentra disponible en plataformas digitales como YouTube.
La protección espiritual del evento recaerá sobre un grupo de figuras insignes de la historia eclesial, entre los que figuran San Juan Pablo II, San Andrés Kim Taegon junto a sus compañeros mártires, Santa Francisca Javier Cabrini, Santa Josefina Bakhita y San Carlo Acutis, reconocido como el primer santo perteneciente a la generación milenial.
Por su parte, el arzobispo metropolitano de Seúl y cabeza del comité local, monseñor Peter Soon-taick Chung, manifestó su confianza en la capacidad de acogida de la sociedad surcoreana para recibir a los cientos de miles de visitantes esperados.
“Durante los últimos tres años, nos hemos concentrado en sentar las bases del evento. El año que tenemos por delante será el momento de completar nuestros preparativos y dar la bienvenida a jóvenes de todas partes del mundo”, concluyó el jerarca eclesiástico.
Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.








