29 julio, 2026

El Santuario de Torreciudad, un punto de peregrinación mariana en la provincia de Huesca, España, será el escenario de la Jornada de las Familias el próximo mes de septiembre. La celebración contará con la presencia de monseñor Alejandro Arellano, Comisario Pontificio encargado de resolver la compleja disputa que enfrenta a la Diócesis de Barbastro-Monzón con la Prelatura del Opus Dei por la gestión y titularidad del recinto. La participación de Arellano en este evento se produce mientras su informe sobre el conflicto sigue a la espera de una decisión final por parte del Papa León XIV.

La designación de monseñor Arellano como Comisario Pontificio se remonta a octubre de 2024, cuando el entonces Pontífice, Francisco, lo encomendó con la tarea de mediar y encontrar una solución a las crecientes tensiones que habían surgido entre ambas instituciones eclesiásticas. Tras un exhaustivo proceso de diálogo con las partes implicadas y un meticuloso estudio de la documentación y los antecedentes del caso, el prelado ha presentado su informe a la Santa Sede. Actualmente, dicho documento se encuentra bajo análisis del Santo Padre, León XIV, quien deberá emitir una resolución definitiva.

A pocas semanas de la Jornada de las Familias, que tendrá lugar el 12 de septiembre, no se vislumbra un anuncio oficial sobre la disputa. Por consiguiente, monseñor Arellano, quien también ejerce como decano del Tribunal de la Rota Romana, presidirá la misa sin que se prevea que emita ninguna declaración pública respecto a la controversia. Esta circunstancia ha generado cierto asombro entre algunos miembros y allegados al Opus Dei. No obstante, los organizadores del evento han restado importancia a cualquier especulación, asegurando que la presencia del Comisario Pontificio se enmarca dentro de la normalidad litúrgica y que el encuentro se desarrollará según lo previsto.

El programa de la Jornada de las Familias contempla una Santa Misa a las 12:30 horas, precedida por la tradicional presentación de ofrendas por parte de las familias, colegios y parroquias peregrinas. Uno de los momentos más emotivos será la presentación de bebés a la Virgen de Torreciudad, una costumbre arraigada que cada año congrega a cientos de fieles. Complementando las actividades religiosas, el coro infantil del Colegio Alborada de Madrid ofrecerá un recital. Además, se ha organizado un coloquio con los misioneros digitales Quique Mira y María Lorenzo, quienes abordarán temas cruciales para el ámbito familiar como el noviazgo y el matrimonio. La jornada culminará con el rezo del Santo Rosario y la exposición solemne del Santísimo Sacramento, ofreciendo un espacio de profunda espiritualidad para todos los asistentes.

**La génesis de una prolongada controversia en Torreciudad**

Para comprender la magnitud del conflicto en torno al Santuario de Torreciudad, es esencial retroceder en el tiempo y examinar sus orígenes. El complejo fue inaugurado en 1975, erigido canónicamente como un oratorio semipúblico. Esta categoría, que con las reformas del derecho canónico se asemeja al concepto de santuario, implica un “lugar sagrado al que, por un motivo peculiar de piedad, acuden en peregrinación numerosos fieles, con aprobación del Ordinario del lugar”.

La raíz de la disputa reside en un acuerdo de 1962, mediante el cual el Obispado de Barbastro cedió el terreno a una empresa vinculada a un miembro supernumerario del Opus Dei. El contrato, que contemplaba un canon anual simbólico en pesetas (equivalente a unos 20 euros actuales), establecía la vocación de perpetuidad para la gestión del santuario y la custodia de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles.

La situación comenzó a tensarse en 2020. En aquel año, la Prelatura del Opus Dei manifestó su intención de actualizar el contrato, proponiendo que la fundación canónica “Santuario Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad” asumiera la titularidad y que el lugar fuera erigido como santuario diocesano. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron. En diciembre de 2022, la Diócesis de Barbastro-Monzón, bajo el obispado de monseñor Ángel Pérez Pueyo, comunicó mediante burofax a la Prelatura la finalización del contrato original. La Diócesis declaró nulo de pleno derecho el acuerdo inicial y solicitó la restitución de la talla de la Virgen, así como la ermita original, la hospedería y el resto de las dependencias del complejo.

El pulso se intensificó en julio de 2023. Rompiendo con la tradición de que el rector del santuario fuera un sacerdote vinculado al Opus Dei, monseñor Pérez Pueyo designó a un presbítero diocesano para el cargo. Esta decisión fue inmediatamente recurrida por la Prelatura ante la Santa Sede, mientras que el Obispado optó por iniciar acciones ante los tribunales civiles. La escalada de acciones jurídicas y comunicados públicos entre ambas instituciones marcó un periodo de profunda incertidumbre.

Finalmente, en septiembre de 2024, tras meses de confrontación, el obispo de Barbastro-Monzón anunció que había elevado la controversia a la Santa Sede. Pocos días después, el Papa Francisco, en un intento por desescalar el conflicto y buscar una solución justa, nombró a monseñor Alejandro Arellano como Comisario Pontificio para abordar la compleja situación en Torreciudad.

La atención ahora se centra en el Vaticano, donde el Papa León XIV examina el informe presentado por monseñor Arellano. La comunidad católica y las partes implicadas aguardan con expectación una decisión que ponga fin a esta prolongada disputa y garantice la continuidad del Santuario de Torreciudad como un faro de fe y devoción mariana.

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