Un nuevo liderazgo pastoral en la educación superior
La comunidad académica y eclesiástica de Bolivia celebró un importante acontecimiento institucional con la investidura de Mons. Cristóbal Bialasik como el nuevo Gran Canciller de la Universidad Católica Boliviana (UCB). El obispo de la Diócesis de Oruro llega a ocupar esta alta función directiva tras el sensible fallecimiento de su predecesor, el arzobispo de Sucre, Mons. Ricardo Centellas, cuya partida dejó una profunda huella en los estamentos universitarios del país.
La ceremonia oficial de asunción se llevó a cabo el martes 6 de octubre en un clima de solemnidad y recogimiento espiritual. El solemne acto congregó a destacadas autoridades académicas, personal docente, administrativo y numerosos estudiantes que se dieron cita para recibir formalmente al nuevo máximo representante eclesiástico de la casa de estudios superior.
Vocación de servicio y compromiso institucional
Durante su discurso inaugural ante la comunidad universitaria, el prelado manifestó su total disposición para guiar esta nueva etapa institucional bajo los principios del acompañamiento pastoral, la concordia y el esfuerzo conjunto. Asimismo, expresó su profunda gratitud hacia la institución por haber depositado su confianza en su persona para liderar los destinos académicos y espirituales de la universidad.
El obispo afirmó que afrontará este desafío directivo “con cariño, respeto y amor”, poniendo toda su experiencia pastoral al servicio directo de la universidad, de la Iglesia católica y de cada uno de los integrantes de la gran familia universitaria boliviana.
Fundamentando su mensaje en los preceptos del Evangelio, el nuevo Gran Canciller recordó la esencia de la labor encomendada a los líderes religiosos y educativos mediante una firme declaración:
“Yo no he venido para que me sirvan, sino para servir”, aseguró al referirse a su compromiso con quienes forman parte activa de la Universidad Católica Boliviana.
Esperanza y proyección hacia el futuro
Al trazar los lineamientos generales que marcarán su gestión al frente de la UCB, el prelado enfatizó que este nuevo ciclo se iniciará bajo los valores fundamentales de la alegría, la esperanza y una sólida confianza en Dios, recordando a los presentes que la búsqueda de la santidad y la alegría deben marchar siempre de la mano en el camino formativo y humano.
Para motivar a estudiantes, profesores y directivos a enfrentar los retos venideros con entusiasmo, el obispo acudió al legado espiritual de figuras históricas de la Iglesia en el país, evocando una emblemática expresión:
“Por Cristo y por la Iglesia, adelante, siempre adelante”, exhortó, invitando a toda la comunidad académica a mantener vivo el dinamismo evangelizador y la excelencia educativa que caracterizan a la institución desde su fundación.








