El arribo a Montevideo y la entrega de la llave de la ciudad
La capital de Uruguay se encuentra en la recta final de los preparativos para recibir la visita apostólica del papa León XIV, quien aterrizará en territorio uruguayo en la tarde del viernes 6 de noviembre. Como parte de los actos protocolarios iniciales, el Sumo Pontífice será oficialmente recibido por los altos dignatarios del país en la emblemática Plaza Independencia.
Poco después de este encuentro protocolar, el programa oficial contempla que las autoridades de la Intendencia de Montevideo le hagan entrega formal de la llave de la ciudad, un reconocimiento que se otorga en su investidura como Jefe de Estado.
Iluminación especial y adhesión desde el Palacio Legislativo
Como muestra de bienvenida, el edificio del Palacio Legislativo encenderá una iluminación ornamental con las tonalidades amarillo y blanco, representativas de la Santa Sede. Esta iniciativa institucional busca reflejar un compromiso profundo con las líneas centrales del pontificado actual.
“No solamente queremos hacerlo desde afuera, queremos hacerlo con la convicción de la adhesión al corazón de tu mensaje: en la defensa de la vida, la promoción de la familia, y en el cuidado de lo humano en esta era tecnológica”, explicó el diputado Rodrigo Goñi Reyes en un videomensaje institucional.
El legislador agregó: “Así nos hacemos eco del lema de tu visita, y anunciamos desde el Parlamento una gran alegría: Viene el Papa León XIV al Uruguay, y con él la esperanza de un Uruguay más justo y más humano”.
Preparativos en Buenos Aires: embanderamiento y repique de campanas
Por su parte, la capital argentina se alista para acoger al Santo Padre el domingo 8 de noviembre, jornada en la que también prevé ser recibido por las máximas autoridades civiles. En paralelo, el Arzobispado local ha coordinado diversas acciones de carácter comunitario y litúrgico.
Una de las directrices principales, promovida por la jerarquía eclesiástica, consiste en cubrir con los colores patrios y pontificios las fachadas de todos los edificios pertenecientes a la Iglesia, tales como parroquias, centros educativos confesionales, casas religiosas e instituciones laicales. Esta directiva estará vigente desde el jueves 5 hasta el jueves 12 de noviembre.
Asimismo, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, extendió una invitación directa a todos los residentes de la metrópoli para que coloquen insignias argentinas y del Vaticano en los balcones particulares, con el propósito de saludar al pontífice en su calidad de mensajero de la paz.
Actividades litúrgicas y toque de templos
Dentro del plano estrictamente religioso, la Iglesia porteña programó que el domingo 8 de noviembre a las 16:30 horas —coincidiendo con el horario estimado de aterrizaje del líder católico—, los campanarios de la arquidiócesis repiquen de manera simultánea durante diez minutos como señal de júbilo.
Del mismo modo, se ha solicitado que en cada una de las misas oficiadas dentro de la jurisdicción eclesiástica entre el 3 y el 11 de noviembre, se recite la oración oficial destinada a la visita papal antes de impartir la bendición final.
Finalmente, se ha instado a las comunidades parroquiales a incorporar intenciones especiales por el Santo Padre y los frutos pastorales de su viaje durante las celebraciones eucarísticas de todo el fin de semana, animando a los fieles a participar activamente del acontecimiento.








