Una nueva responsabilidad pastoral en la región occidental
La Iglesia católica en el país ha sumado un nuevo liderazgo eclesiástico para una de sus zonas geográficas más desafiantes. La Nunciatura Apostólica en Paraguay comunicó oficialmente la designación del presbítero Denis Catalino Antúnez Domínguez, perteneciente a la familia salesiana, como el nuevo provicario del Vicariato Apostólico del Chaco.
Esta importante resolución fue dada a conocer a través de los canales oficiales de la Conferencia Episcopal Paraguaya mediante un comunicado público, donde las autoridades eclesiásticas expresaron su beneplácito y manifestaron su respaldo espiritual para esta nueva etapa en la vida ministerial del religioso.
Trayectoria y vocación dentro de la congregación
El padre Antúnez cuenta con una sólida formación y un largo camino recorrido dentro de la Sociedad de San Francisco de Sales, más conocidos como los salesianos de Don Bosco, institución en la cual acumula una experiencia religiosa de casi tres décadas dedicadas a la evangelización y al servicio de las comunidades más necesitadas.
El sacerdote nació el 30 de abril de 1976 en el municipio de 25 de Diciembre. Su ingreso formal a la vida consagrada se materializó el 31 de enero de 1997, fecha en la que realizó su primera profesión religiosa en la ciudad de Ypacaraí. Años más tarde, consolidó su compromiso definitivo al emitir sus votos perpetuos el 31 de enero de 2003 en la capital del país.
Su proceso de formación ministerial culminó con su ordenación sacerdotal, celebrada el 20 de diciembre de 2008 en el emblemático Santuario de María Auxiliadora de Asunción. Desde entonces, ha guiado su labor pastoral bajo el lema evangélico extraído del escrito joánico: “Lo que hemos visto y oído, eso les anunciamos”.
Experiencia previa y compromiso con el Chaco
Antes de asumir este nombramiento como provicario, el padre Denis Antúnez ya se encontraba prestando servicio en el territorio chaqueño. En el año 2020 asumió la responsabilidad de liderar como director la comunidad religiosa local y se desempeñó como párroco de la comunidad de la Virgen del Carmen, situada en la localidad de Carmelo Peralta, perteneciente al departamento de Alto Paraguay.
Ante el anuncio de su nueva encomienda eclesiástica, el episcopado nacional reiteró su llamado a la comunidad católica para elevar oraciones pidiendo un “fecundo ministerio” para el sacerdote. Asimismo, encomendaron su labor bajo la protección maternal de la Virgen María, garantizando el acompañamiento institucional necesario para el desarrollo de sus funciones en esta vasta región del país.






