7 julio, 2026

La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) ha concluido su 64° asamblea plenaria con la elección de sus nuevas autoridades para el trienio 2026-2029 y un profundo llamado a la solidaridad con Venezuela. Reunidos en la Casa María de la Altagracia, los obispos de República Dominicana delinearon la agenda pastoral de los próximos años, destacando la importancia de la comunicación ética y la defensa de la vida humana, en sintonía con las recientes orientaciones del Papa León XIV.

La renovación de la cúpula episcopal dominicana sitúa a Monseñor Ramón Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís, al frente de la CED como su nuevo presidente. Le acompañan en esta gestión Monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo, quien asume la vicepresidencia, y Monseñor José Amable Durán Tineo, obispo auxiliar de Santo Domingo, como secretario general. El Padre Daniel De los Santos, de la Diócesis de San Pedro de Macorís, fue designado secretario general adjunto, conformando así un equipo que liderará los esfuerzos pastorales y sociales de la Iglesia dominicana en este nuevo periodo.

**El compromiso con una comunicación constructiva**

Durante la asamblea, el nuevo presidente de la CED, Mons. de la Cruz Baldera, compartió con los medios locales una profunda reflexión sobre el mensaje del Papa León XIV. Hizo hincapié en las directrices del Pontífice vertidas con motivo de la 60° Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y, de manera particular, en los principios de su encíclica “Magnifica Humanitas”. En estas importantes exhortaciones, el Papa León ha motivado a la comunidad global a “rechazar toda forma de violencia comunicacional”.

El Santo Padre ha sido claro en la necesidad de evitar la propagación del odio, la difamación, el lenguaje ofensivo, la polarización y cualquier contenido que fomente la discriminación o degrade la dignidad humana. En un contexto global marcado por la sobresaturación informativa y el auge de las nuevas tecnologías, el mensaje del Papa León XIV resuena como una guía esencial para una interacción más humana y ética en el espacio digital. La encíclica “Magnifica Humanitas”, a la que se refirió Mons. de la Cruz, profundiza en la inherente dignidad de cada persona y el deber de la sociedad, y de los medios de comunicación en particular, de protegerla y promoverla.

Desde la oficina de prensa del Episcopado dominicano se reafirmó la importancia de este llamado. Los prelados instaron a los comunicadores a “comprometerse a difundir contenidos que promuevan la verdad, la dignidad humana, el diálogo, la esperanza y el bien común”. Subrayaron que los medios de comunicación y las nuevas tecnologías deben ser instrumentos para “construir una cultura del encuentro”, una visión inspirada en el Evangelio y puesta al servicio de toda la humanidad, como reiteradamente ha señalado el Papa León.

**Solidaridad con Venezuela y la defensa de la vida**

La asamblea plenaria no solo se centró en la renovación interna y los desafíos comunicacionales, sino que también miró hacia las necesidades más urgentes de la región. El 28 de junio, los obispos iniciaron sus trabajos con una emotiva Misa inaugural, presidida por el Nuncio Apostólico, Monseñor Piergiorgio Bertoldi. La eucaristía fue ofrecida especialmente por todos los afectados por los recientes terremotos en Venezuela, un gesto de profunda solidaridad y cercanía con la nación hermana.

En su homilía, el Nuncio se hizo eco del ruego que el Santo Padre había manifestado ese mismo día por el pueblo venezolano. “Ruego al Señor por el eterno descanso de los fallecidos”, expresó el arzobispo, citando al Pontífice. “Renuevo mi cercanía espiritual a sus familiares, a los lesionados y a quienes han sido golpeados por esta tragedia. Asimismo, manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia”. Esta plegaria del Papa León, transmitida por Mons. Bertoldi, subraya el compromiso de la Iglesia universal con los que sufren y la importancia de la respuesta humanitaria.

Más allá de la tragedia venezolana, el Nuncio Apostólico aprovechó la ocasión para reflexionar sobre la fundamental importancia de la defensa del derecho a la vida en la propia República Dominicana. Cuestionó a la sociedad dominicana con una interpelación directa: “¿Puede llamarse plenamente justa, solidaria y moderna una comunidad dominicana que deje en la sombra al niño aún no nacido, al anciano desprotegido en nuestros barrios, al enfermo sin acceso a una salud digna, o a las familias que sufren en el silencio de la pobreza?”. Estas palabras invitan a una profunda autocrítica y a una reevaluación de las prioridades sociales y políticas del país.

Mons. Bertoldi, en su discurso, también destacó que la “conciencia cristiana es la que ha enseñado históricamente a nuestros pueblos que los pobres pertenecen plenamente a la comunidad y que la vida humana jamás puede ser tratada como una mercancía”. Esta declaración refuerza la doctrina social de la Iglesia, que aboga por una sociedad inclusiva donde la dignidad de cada ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural, sea el centro de toda acción y legislación. Las decisiones tomadas en esta 64° asamblea plenaria de la Conferencia del Episcopado Dominicano marcan el inicio de un nuevo periodo de trabajo pastoral, enmarcado por las inspiraciones del Papa León y los desafíos sociales y humanos de la región.

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