29 septiembre, 2026

Obispo de La Guaira destaca que la solidaridad comunitaria resistió a los sismos en Venezuela


Mons. Pablo Modesto González, obispo de La Guaira, durante la Misa celebrada en la parroquia de San Bartolomé Apóstol en Macuto, La Guaira. | Crédito: Conferencia Episcopal Venezolana.

Al cumplirse tres meses de la serie de devastadores sismos que azotaron el territorio venezolano el pasado 24 de junio, la máxima autoridad eclesiástica de la región costera ofreció una ceremonia litúrgica para conmemorar a los afectados. Durante el oficio religioso, el prelado enfatizó que la dignidad, la unión y la empatía de los ciudadanos permanecen firmes a pesar del impacto mortal de la tragedia.

El acto litúrgico tuvo como escenario el templo de San Bartolomé Apóstol, ubicado en la localidad de Macuto. Dicha zona forma parte del estado Vargas —cuya capital administrativa es La Guaira—, el cual concentra la zona cero de este fenómeno natural que derribó numerosos inmuebles en cuestión de segundos y cobró la vida de miles de ciudadanos.

Hasta la fecha, la cifra exacta de personas desaparecidas continúa generando estimaciones divergentes que oscilan entre unos pocos miles y varias decenas de miles. Frente a este panorama desolador, el líder católico dirigió un mensaje de consuelo a los presentes congregados en el lugar.

La presencia espiritual frente a la tragedia

Durante su intervención ante los fieles, el obispo local reflexionó sobre el rol protector de la fe en los momentos más oscuros de la crisis humanitaria provocada por el movimiento telúrico.

“La Virgen de las Mercedes no es una figura lejana, sino la Madre que está de pie junto a las ruinas de La Guaira, sosteniendo las rodillas vacilantes de los que lo perdieron todo”, expresó Mons. Pablo Modesto González durante su homilía, difundida por la Conferencia Episcopal Venezolana.

A la ceremonia acudieron representantes eclesiásticos, equipos de asistencia humanitaria y expertos en ingeniería estructural pertenecientes a la firma internacional Miyamoto International.

Entre los concelebrantes figuraron el presbítero Robert Cardona, encargado de la parroquia local; el sacerdote George González, director de Cáritas Trujillo; y el diácono Rubén Perdomo, quien lidera la seccional de Cáritas en La Guaira.

“El terremoto destruyó estructuras de concreto, pero la fe y la fraternidad han levantado un templo vivo de compasión que ninguna fuerza de la naturaleza podrá derrumbar”, aseguró el obispo diocesano.

Estrategias clave para la asistencia social

Por su parte, el diácono Rubén Perdomo tomó la palabra para delinear la hoja de ruta pastoral y social que guiará el proceso de recuperación de las comunidades afectadas en los próximos meses.

Los ejes fundamentales de la recuperación

  • Oración por los fallecidos: Se solicitó mantener en el recuerdo a cada víctima mortal, destacando que detrás de cada cifra existe una historia individual y una familia que requiere el consuelo de la fe.
  • Cuidado de las víctimas y sobrevivientes: Las autoridades eclesiásticas hicieron un llamado urgente para no abandonar a quienes perdieron sus hogares o fuentes de sustento, especialmente cuando la atención mediática comience a disiparse.
  • Perseverancia en el compromiso: Se instó a la comunidad católica a transformar la solidaridad inicial en un apoyo constante y duradero en el tiempo.

“Cuando las cámaras se apaguen, cuando los flashes de tanta gente y de tanto sufrimiento empiecen a cesar, siempre su Iglesia estará caminando al lado de su pueblo. Toda esta diócesis está encaminada a seguir sirviendo y extendiendo la mano. No están solos”, concluyó el diácono.

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