27 julio, 2026

Tegucigalpa, Honduras – En una emotiva y concurrida ceremonia celebrada en la capital hondureña, Mons. Patricio Larrosa Martos fue solemnemente consagrado como el nuevo obispo de la Diócesis de Danlí. Durante la multitudinaria Eucaristía, el prelado español elevó una sentida oración por la libertad del pueblo de Nicaragua, marcando un fuerte mensaje de solidaridad regional en un momento de creciente tensión.

La Misa de consagración episcopal tuvo lugar el pasado sábado 25 de julio en el campus Santiago Apóstol de la Universidad Católica de Honduras. La ceremonia fue presidida por el Arzobispo de Tegucigalpa, Mons. José Vicente Nácher Tatay, quien destacó la trayectoria de servicio y la profunda fe del nuevo obispo. Junto a él, participaron numerosos obispos hondureños, el Nuncio Apostólico en Honduras, Mons. Simón Bolívar Sánchez Carrión, y una gran asamblea de fieles que llenaron el recinto, demostrando el apoyo y la alegría de la comunidad católica por esta nueva designación.

En sus primeras palabras como obispo, Mons. Larrosa Martos expresó su profundo agradecimiento a diversas instancias y personas. Manifestó su gratitud al Papa León XIV por la confianza depositada en él para este importante ministerio episcopal, así como al Nuncio Apostólico y a sus hermanos obispos hondureños. De manera particular, el obispo dedicó un emotivo agradecimiento a todos aquellos que se hicieron presentes en la Eucaristía, reconociendo el calor y la acogida que ha recibido en Honduras.

Un momento de especial significado durante la celebración fue la mención de Mons. Carlos Enrique Herrera Gutiérrez, presidente en el exilio de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, quien asistió a la consagración. “Quisiera agradecer, muy de corazón, la presencia de Mons. Carlos Enrique Herrera Gutiérrez”, resaltó el nuevo obispo, cuyas palabras fueron recibidas con un estruendoso aplauso por parte de los asistentes. Con voz firme, Mons. Larrosa añadió: “Compartimos su dolor y oramos con esperanza por la libertad de nuestro querido pueblo vecino de Nicaragua. Gracias, Monseñor, por estar aquí. Yo había escrito que le diéramos un fuerte aplauso y le podemos dar otro, ¿verdad?”, animó, provocando una nueva ovación.

La presencia y las palabras de Mons. Larrosa adquieren una relevancia particular en el contexto de la compleja situación que atraviesa la Iglesia Católica en Nicaragua. Mons. Herrera fue forzado al exilio por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo en noviembre de 2024. Su expulsión se produjo tras criticar públicamente a un alcalde afín al gobierno por interrumpir una Misa con música a alto volumen frente a la catedral. Él es uno de los cuatro obispos nicaragüenses que han sido obligados a abandonar su país. Los otros prelados exiliados incluyen a Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua; Mons. Isidoro Mora, Obispo de Siuna; y Mons. Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa y Administrador Apostólico de Estelí.

La dictadura de Daniel Ortega y su esposa, la copresidenta Rosario Murillo, ha intensificado la persecución contra la Iglesia Católica en Nicaragua desde el año 2018, escalando en una serie de acciones que buscan silenciar cualquier voz crítica. En julio de 2026, el régimen anunció la eliminación de futuras elecciones en el país, consolidando aún más su control. El último blanco de esta represión ha sido el Obispo Emérito de Estelí, Mons. Abelardo Mata, quien se encuentra en desaparición forzosa desde finales de junio, y cuyo paradero sigue siendo desconocido, generando profunda preocupación en la comunidad internacional y eclesial.

Mons. Patricio Larrosa Martos, el segundo obispo de la Diócesis de Danlí, llega a este nuevo cargo con una vasta experiencia pastoral y social. Nacido el 21 de enero de 1960 en Huéneja, un municipio de la provincia de Granada, en la comunidad autónoma de Andalucía, España, fue ordenado sacerdote el 6 de julio de 1985 e incardinado en la Diócesis de Guadix.

En 1992, en un acto de compromiso misionero, fue enviado a Honduras como sacerdote fidei donum, un sacerdote diocesano enviado para apoyar a otra Iglesia local. Desde entonces, se incorporó a la Arquidiócesis de Tegucigalpa, donde ha servido con dedicación y celo pastoral durante 34 años, como él mismo rememoró. Su trayectoria en Honduras lo llevó a servir en diversas parroquias, consolidando su vínculo con las comunidades. En 2023, su incansable labor fue reconocida con su nombramiento como vicario general de la Arquidiócesis Metropolitana de Tegucigalpa.

Además de su servicio pastoral, Mons. Larrosa es ampliamente reconocido por su trabajo en favor de las comunidades más desfavorecidas a través de la Fundación ACOES. Esta organización, que él fundó y preside, ha sido un pilar de apoyo en Honduras durante décadas, impulsando becas educativas, estableciendo comedores comunitarios, creando centros de formación y desarrollando programas integrales de apoyo social que han transformado la vida de miles de personas. Su profundo compromiso con los más vulnerables y su cercanía con el pueblo hondureño lo convierten en una figura pastoral de gran arraigo y esperanza para la Diócesis de Danlí.

Nuevos