28 septiembre, 2022

En Praga, de Bohemia, en el 1200, Santa Inés, hija de un rey, renunció a las nupcias reales, deseosa de desposarse con Jesucristo. Abrazó la Regla de santa Clara en el monasterio edificado por ella misma, donde quiso vivir en plena pobreza. Permanece contemporánea nuestra por su fe cristiana y por su caridad; siendo ejemplo de santidad, prestó con energía su servicio de caridad, por amor de Dios, contemplando como en un espejo a Jesucristo.

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mariel

Nuevos