11 agosto, 2026

Colombia se encuentra en estado de emergencia tras ser sacudida por un potente terremoto de magnitud 7.4 en la mañana de este lunes. El sismo, cuyo epicentro se localizó en el departamento del Chocó, ha provocado una extensa ola de destrucción a lo largo del territorio nacional, cobrando la vida de al menos 111 personas hasta el momento del cierre de esta edición y causando el colapso parcial de infraestructuras críticas, incluyendo hospitales, aeropuertos y, notablemente, un considerable número de templos religiosos de gran valor histórico y cultural.

A medida que transcurren las horas, las autoridades y diversos medios de comunicación, en colaboración con las diócesis locales, continúan actualizando el balance de daños y la lista de afectaciones. La magnitud del desastre ha impulsado al gobierno a declarar el estado de emergencia, movilizando recursos y personal para atender a los damnificados y evaluar la extensión total de la catástrofe. Las imágenes que emergen de las zonas afectadas son testimonio de la fuerza del movimiento telúrico, dejando a su paso escenas de desolación y preocupación generalizada entre la población.

Una de las postales más sobrecogedoras que se han viralizado en redes sociales y medios es la de la emblemática Catedral de Manizales, en el departamento de Caldas. La estructura sufrió el derrumbe parcial de una de sus imponentes torres, que ahora se inclina peligrosamente sobre la fachada principal de la nave central, evidenciando la fragilidad ante la furia de la naturaleza. Este incidente ha generado consternación, dada la significación arquitectónica y espiritual de la catedral para la región.

En el departamento de Risaralda, la parroquia Nuestra Señora del Carmen, conocida también como Iglesia San José y perteneciente a la Diócesis de Pereira, también fue gravemente afectada. Videos difundidos muestran el instante de pánico cuando, mientras transeúntes luchaban por mantenerse en pie en la calle, la parte superior de la fachada principal del templo se desplomaba estrepitosamente sobre el atrio. Este evento ha dejado al descubierto la vulnerabilidad de construcciones antiguas frente a movimientos sísmicos de esta intensidad.

Más al sur, en Buga, Valle del Cauca, la venerada Basílica del Señor de los Milagros, un centro de peregrinación de importancia nacional, también reportó daños. Los misioneros redentoristas, encargados de su administración, informaron que el santuario presenta “afectaciones parciales, entre ellas, agrietamientos visibles en la cúpula central y desprendimiento de material”. Como medida preventiva y para garantizar la seguridad de los fieles y visitantes, el templo ha sido clausurado temporalmente “mientras se realiza una evaluación técnica exhaustiva con el fin de determinar el estado estructural y valorar los posibles riesgos” que la edificación pueda presentar.

La región de Antioquia no escapó a los embates del terremoto. En el municipio de Venecia, el Santuario de San José sufrió el colapso de una parte de su fachada central, que cayó sobre el atrio en medio de momentos de gran angustia, tal como documentaron medios locales como Blu Antioquia. Además, se han reportado afectaciones en otras infraestructuras públicas y templos en localidades cercanas como Támesis, Jericó, Hispania, Remedios, Cañasgordas, Sonsón y La Unión, lo que subraya la amplitud de la devastación en esta zona.

También en Antioquia, específicamente en el pintoresco municipio de Jardín, el interior de su iglesia principal resultó gravemente dañado. Reportes del medio La Razón Co. mostraron imágenes del templo con múltiples daños estructurales y varias imágenes religiosas destruidas, un golpe al patrimonio artístico y religioso de la comunidad.

En el departamento del Cauca, la Arquidiócesis de Popayán ha comenzado a compilar un recuento de las iglesias afectadas. Hasta el momento, se han recibido informes de daños en las parroquias ubicadas en los municipios de El Tambo, Morales, Totoró y Caldono. Adicionalmente, el histórico templo de Santo Domingo en Popayán también figura entre las edificaciones con afectaciones confirmadas, sumándose a la lista de estructuras patrimoniales comprometidas por el sismo.

Uno de los daños más severos se registró en la Basílica Nuestra Señora de La Pobreza de Cartago, en el Valle del Cauca. Una fotografía compartida en la cuenta de Facebook del santuario reveló que el techo de la nave central se desplomó por completo, dejando al descubierto el interior del edificio y evidenciando una pérdida estructural significativa.

En medio de este panorama desolador, una noticia brinda un respiro de alivio: el Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, dedicado a la patrona de Colombia, no sufrió ningún daño estructural de consideración. Los frailes dominicos, administradores del recinto, informaron a través de su cuenta de Facebook que “los fieles que se hallaban dentro de la basílica se encuentran bien y a salvo”, y confirmaron que “las celebraciones y demás actividades programadas para este día se desarrollan con normalidad”. En un mensaje de esperanza y fe, los frailes encomendaron a la Virgen de Chiquinquirá la protección de todas las familias afectadas por el terremoto, elevando plegarias para que Dios “fortalezca nuestros corazones y nos conceda serenidad, solidaridad y esperanza” en estos momentos de prueba para la nación colombiana.

La reconstrucción y evaluación de los daños tomarán un tiempo considerable, y la prioridad inmediata sigue siendo la asistencia a los heridos, la búsqueda de posibles sobrevivientes y el apoyo a las comunidades más golpeadas por este devastador fenómeno natural.

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