Un descuido en la cocina dio origen al emblemático taco calendario jesuita que cumple 140 años


El Taco Calendario del Sagrado Corazón de Jesús comenzó en 1886. | Crédito: Grupo Comunicación Loyola
Una de las tradiciones editoriales más arraigadas en los hogares de España se apronta a celebrar 140 años de historia ininterrumpida. Se trata del conocido popularmente como Taco Calendario del Sagrado Corazón de Jesús, una obra que nació de una confusión culinaria y que hoy en día mantiene una tirada anual que ronda los 250.000 ejemplares en todo el país.
El origen insólito tras los fogones de Bilbao
La historia de esta publicación se remonta al año 1886, cuando un miembro de la comunidad de la Compañía de Jesús en Bilbao enfrentaba serios problemas logísticos en la cocina. El hermano Iraeta, encargado de preparar los alimentos para los religiosos, sufría constantes confusiones para organizar los menús debido a las jornadas de ayuno y abstinencia que marcaba el calendario litúrgico de aquella época.
Ante las dificultades del cocinero para planificar su labor diaria, el padre Cecilio Gómez Rodeles, quien entonces dirigía la revista El Mensajero del Corazón de Jesús, decidió intervenir. Para solucionar el problema, le entregó un almanaque de hojas desprendibles. Sin embargo, al percatarse de que el contenido de aquel impreso no cumplía con los estándares espirituales que consideraba adecuados, propuso la creación de un formato alternativo que ayudara al crecimiento moral y humano de quienes lo consultaran.
Evolución y adaptación a los nuevos tiempos
Bajo la edición actual del Grupo de Comunicación Loyola, aquel rudimentario sistema de hojas diarias se ha transformado profundamente para adaptarse a las necesidades de las familias actuales. Si bien mantiene su esencia tradicional de ofrecer una página por cada jornada del año, hoy en día se comercializa en una amplia gama de presentaciones.
Los lectores pueden adquirir el formato clásico, optar por el modelo infantil denominado Peque Taco, o bien elegir versiones diseñadas para escritorios, ediciones de gran tamaño e incluso variantes con imán incorporado para adherir a las puertas de los refrigeradores. Asimismo, la editorial ofrece la posibilidad de encargar hojas personalizadas correspondientes a fechas especiales, adquirir agendas anuales, recibir el contenido de forma gratuita mediante correo electrónico o acceder a través de una aplicación digital específica.
Más que una simple fecha en el papel
A lo largo de más de un siglo de trayectoria, el almanaque se ha consolidado como un manual de consulta cotidiana que combina la practicidad con la reflexión. Cada hoja desprendible proporciona no solo el registro cronológico del día, sino también datos astronómicos, información sobre las fases lunares, efemérides históricas de relevancia y breves textos de carácter filosófico y espiritual.
En el caso de la edición destinada a los más jóvenes, el diseño se adapta a un formato de bolsillo que incorpora ilustraciones, pasatiempos y dinámicas lúdicas pensadas para captar el interés del público infantil, garantizando así la continuidad intergeneracional de una tradición centenaria.








