17 agosto, 2026

Una crisis sin precedentes que golpea los hogares

El 94% de la población en Cuba sobrevive actualmente bajo los índices de la extrema pobreza, de acuerdo con las conclusiones del reciente IX Estudio sobre Derechos Sociales en Cuba. La investigación, presentada a mediados de agosto, expone que ocho de cada diez habitantes se han visto obligados a suprimir alguna de sus comidas diarias, mientras que el 95% rechaza de manera categórica el rumbo económico y social impuesto por el Gobierno.

Detrás de estos porcentajes se esconden dramas cotidianos marcados por la incertidumbre alimentaria, la escasez crítica de fármacos y la dependencia casi absoluta de las remesas que envían los familiares desde el extranjero para poder subsistir.

Osvaldo Gallardo, escritor, laico católico y activista por los derechos religiosos originario de Camagüey, mantiene un vínculo estrecho con sus seres queridos en la isla a pesar de residir en Estados Unidos. Desde el exterior, observa con profunda preocupación el deterioro social.

“Lo que podría decirte que más me llama la atención es la tristeza infinita, la absoluta desesperanza, la falta de ánimo, la desesperación, la angustia con que viven mis familiares y todas las personas que conozco diariamente en Cuba”, afirmó Gallardo en entrevista con ACI Prensa.

“Es inconmensurable, es una falta de sentido para la vida absoluta, es una pérdida del sentido de a dónde vamos, de objetivos”, agregó.

El informe se fundamenta en 1.318 entrevistas desarrolladas a lo largo de las 15 provincias del territorio nacional y el municipio especial Isla de la Juventud. Los datos reflejan una degradación profunda en pilares fundamentales como la sanidad, el acceso a la vivienda, la alimentación y los servicios básicos.

El 68% de las familias encuestadas percibe entradas mensuales inferiores a 20.000 pesos cubanos, equivalentes a unos 30 dólares. Asimismo, el 80% admite haber prescindido del desayuno, el almuerzo o la cena por falta de recursos económicos o desabastecimiento.

Los constantes apagones lideran las quejas ciudadanas con un 70% de menciones, seguidos por la emergencia alimentaria con un 52%, el encarecimiento generalizado con un 45% y la crisis sanitaria con un 34%.

Privaciones alimentarias y deterioro de la salud

El informe señala que el 80% de los cubanos se priva regularmente de alimentos básicos, un incremento frente al 70% documentado en el ejercicio anterior. Esta dramática situación complica la supervivencia de los sectores más vulnerables, como los adultos mayores y los enfermos crónicos.

“Las personas están muriendo. Los enfermos crónicos están muriendo. Las personas mueren de hambre. Hay fotos de ancianos realmente con una situación lastimosa. Hay reportes. Las personas mueren. Es un país que está muriendo todos los días”, alertó Gallardo, quien también mencionó el aumento de suicidios entre los jóvenes ante la falta de expectativas.

En el ámbito habitacional, el panorama no es más alentador: el 47% de las edificaciones requiere reparaciones, un 25% demanda intervenciones urgentes y el 7% corre riesgo de derrumbe. En cuanto a los servicios públicos, el 95% desaprueba la red eléctrica y el 87% califica negativamente la gestión de residuos.

La labor de la Iglesia y el rechazo gubernamental

Frente al colapso estatal, la Iglesia Católica y otras comunidades religiosas fungen como redes de apoyo esenciales mediante la distribución de víveres y medicinas enviados desde el extranjero. Sin embargo, Gallardo advierte que la ayuda resulta insuficiente y que la institución sufre un férreo control oficial que limita su capacidad asistencial.

En el plano político, el 95% evalúa de forma negativa la gestión del Ejecutivo, mientras que la aprobación del presidente Miguel Díaz-Canel y del primer ministro Manuel Marrero Cruz se limita al 3%. Por su parte, el 76% de la ciudadanía demanda reformas profundas tanto en lo político como en lo económico, reflejando el agotamiento del modelo actual.

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