Abiyán, Costa de Marfil – En un reconocimiento a una trayectoria dedicada al **empoderamiento femenino** y la **transformación social** en África, Euphrasie Kouassi Yao, destacada ministra asesora especial del primer ministro de Costa de Marfil, ha sido galardonada con el prestigioso Premio Harambee 2026 a la Promoción e Igualdad de la Mujer Africana. Otorgado por la ONG Harambee África Internacional y patrocinado por Laboratorios Pierre Fabre, este premio, recibido el pasado 3 de marzo, celebra el impacto de una visión que ha trascendido el ámbito educativo para moldear políticas públicas y estrategias de desarrollo sostenible.
La génesis de la vocación de Kouassi Yao se remonta a sus años como profesora de historia y geografía en el Liceo de Excelencia Sainte-Marie de Cocody, en Abiyán. Allí, fue testigo del deslumbrante potencial de sus alumnas, observando cómo obtenían resultados académicos extraordinarios. Sin embargo, una pregunta persistía en su mente: “¿Dónde han ido a parar todas estas alumnas brillantes?”. Con el tiempo, notó con preocupación cómo muchas de estas jóvenes, tras egresar, desaparecían del panorama profesional y público. Esta observación fue el catalizador que la impulsó a dedicar su carrera a fomentar el **liderazgo femenino** y el **desarrollo de las mujeres** en su nación. Su entrada en la vida pública se consolidó al ser invitada a colaborar en el Ministerio de la Familia, de la Mujer y del Niño de Costa de Marfil, un paso que ella atribuye a una guía divina que prefiguró su camino mucho antes de que lo comprendiera plenamente.
De esa experiencia temprana surgió una convicción inquebrantable: la **educación para mujeres** es esencial, pero no suficiente. Para lograr un progreso genuino, es imperativo desmantelar y **transformar las estructuras sociales**, políticas y económicas que limitan su pleno desarrollo. Este compromiso pionero, que abarca más de tres décadas, ha cimentado su reputación como una figura central en la lucha por la **igualdad de género** y la defensa de la presencia femenina como un motor indispensable para el desarrollo.
Su vocación también se nutrió de una profunda experiencia personal. La prematura pérdida de su madre a los dos años marcó profundamente su perspectiva. Sin embargo, fue la solidaridad y el apoyo de las mujeres de su comunidad lo que le permitió crecer, forjando una comprensión íntima de la “fuerza silenciosa” y la resiliencia femenina que sostiene familias y comunidades frente a la adversidad. “Al crecer, veía el rostro de mi madre en cada mujer que encontraba”, recuerda Kouassi Yao. Esta experiencia se transformaría en una convicción inquebrantable: “la dignidad de las mujeres es intrínseca a la prosperidad de nuestras sociedades”, una máxima que ha guiado cada paso de su trayectoria.
A lo largo de su carrera, Kouassi Yao ha acumulado un impresionante historial de “primeras veces” en **Costa de Marfil**. Ha sido la primera consejera de género tanto del presidente como del primer ministro, la primera ciudadana de su país en ocupar una Cátedra UNESCO, y la primera en ser elegida Embajadora Mundial para la Paz. Su liderazgo también se manifestó al ser pionera en la creación de un plan de acción para integrar a las mujeres en el centro de la **resolución de conflictos**. Actualmente, dirige el Compendio de Competencias de las Mujeres de Costa de Marfil (COCOFCI), un proyecto estratégico que busca visibilizar el **talento femenino** del país y que fue reconocido en 2018 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como el mejor programa africano dedicado a la promoción de la mujer.
Nombrada recientemente Embajadora Mundial de la Paz, Kouassi Yao enfatiza la capacidad única de las mujeres —como madres, hermanas, hijas y esposas— para el cuidado y la mediación. No obstante, insiste en que la **construcción de la paz** requiere un esfuerzo conjunto: “Hombres y mujeres deben caminar de la mano”, afirmó, subrayando que la paz arraiga en la familia, el pilar fundamental de la sociedad. En 2019, impulsó el programa CRÉA-PAIX, desarrollado por la Cátedra UNESCO Agua, Mujeres y Poder de Decisión, con el objetivo de formar a líderes comunitarias en la mediación y la construcción de entornos pacíficos. Su enfoque es pragmático y arraigado en la realidad: “Las soluciones duraderas nacen siempre de las realidades vividas por las propias comunidades. Por eso nuestro enfoque combina visión estratégica y escucha activa de los actores locales. Desde la cumbre del Estado hasta el corazón de las aldeas, el cambio debe irrigar todos los niveles de la sociedad”, explicó.
La dimensión espiritual ha sido también un pilar fundamental en su vida y obra. Kouassi Yao profesa que la fe cristiana es la base de su compromiso público. En la Virgen María ha encontrado una figura materna espiritual que la acompaña, brindándole la fuerza interior necesaria para perseverar en su labor, incluso en los momentos de duda. Desde esta perspectiva, la política se concibe como un servicio al desarrollo humano integral, desprovisto de sectarismos o divisiones. “Para mí, la política es un instrumento para el desarrollo integral de la persona humana, sin clanismos ni sectarismos. ¿Es utópico? No. Es cristiano”, asevera.
En el plano metodológico, Euphrasie Kouassi Yao ha desarrollado herramientas innovadoras, como el “Enfoque de Género y Desarrollo”. Este modelo de análisis permite identificar **desigualdades estructurales** y diseñar **políticas públicas con perspectiva de género** para corregirlas. Un ejemplo elocuente de su aplicación es la gestión del agua en las comunidades rurales africanas. Kouassi Yao destaca cómo las mujeres son las principales responsables de la gestión diaria del agua, recorriendo kilómetros para obtenerla y decidiendo su uso doméstico. Sin embargo, históricamente, se les ha negado la participación en las decisiones sobre su gestión.
Para ilustrar el impacto de su enfoque, Kouassi Yao relata un proyecto piloto desarrollado en Diatokro, al sureste de Costa de Marfil, en 2004. Por primera vez, se implicó activamente a las mujeres en la gestión de las bombas hidráulicas, de las que estaban sistemáticamente excluidas. Este cambio, aparentemente pequeño, no solo mejoró significativamente el mantenimiento de los equipos, sino que también fortaleció la cohesión social y generó nuevas oportunidades económicas para la comunidad. “Cuando se da a una mujer las herramientas y la confianza, no solo cambia su vida: transforma toda su comunidad”, concluye.
A pesar de los notables avances, Kouassi Yao reconoce que persisten importantes **desafíos para las mujeres africanas**. El mayor de ellos sigue siendo cultural. Se trata de una tarea delicada: “transformar progresivamente ciertas representaciones heredadas de antiguas tradiciones, al tiempo que se preserva y se valora lo positivo de nuestras culturas”. Su visión inspira a continuar la lucha, forjando un futuro donde el **empoderamiento femenino** sea la norma y no la excepción, y donde las mujeres africanas alcancen su pleno potencial, construyendo comunidades más justas y prósperas.




