24 junio, 2026

La Iglesia en Perú ha iniciado los preparativos para un evento de trascendencia histórica: la inminente visita apostólica del Papa León XIV, programada para noviembre de este año. Este viaje adquiere una relevancia particular al marcar la primera vez que un Pontífice de nacionalidad peruana visitará su país natal, un hecho que genera gran expectativa y alegría entre la comunidad católica y la sociedad en general.

Mons. Guillermo Elías Millares, Obispo Auxiliar de Lima, subrayó la singularidad de esta ocasión en recientes declaraciones a la prensa. “Nosotros los peruanos tenemos la inmensa alegría de recibir históricamente por primera vez a un Papa que lleva nuestra nacionalidad”, afirmó Elías, destacando el profundo significado cultural y espiritual de este acontecimiento. El obispo también enfatizó la naturaleza fundamental de la visita: “Debemos entender que esta es una visita pastoral. Eso significa que el país, a través de la Conferencia Episcopal, tiene una propuesta para el Santo Padre, pero la última decisión la tiene el Vaticano”. Esta precisión ayuda a contextualizar el propósito del viaje, enfocándolo en el acompañamiento espiritual y la guía pastoral.

Los trabajos organizativos, según Mons. Elías, se estructuran en tres fases bien definidas: una preparación exhaustiva que arranca en julio y culmina en noviembre, la gestión durante la estancia del Pontífice, y una etapa posterior para consolidar los frutos de su mensaje. La Conferencia Episcopal Peruana está evaluando activamente diversas localidades para el recorrido del Papa León. Entre las propuestas que se manejan se incluyen ciudades clave como Piura, Chiclayo, Lima y el Callao. Se espera que la agenda contemple encuentros masivos, como misas multitudinarias, y reuniones específicas con grupos vulnerables y representativos de la sociedad peruana, tales como jóvenes, familias, migrantes y personas en situación de pobreza, reflejando así el carácter inclusivo y social de una visita pastoral.

El Obispo Auxiliar de Lima instó a la población a trascender la euforia inicial y a comprender la magnitud del rol que desempeña León XIV. La visita, afirmó, no debe ser vista meramente como un acontecimiento generador de “una emoción en nosotros”, sino como la llegada de un “pastor universal” cuyo mensaje se dirige a toda la Iglesia y a la humanidad. Este enfoque busca promover una reflexión más profunda sobre el propósito y las enseñanzas que el Pontífice traerá al país.

Por su parte, el Cardenal Carlos Castillo, Arzobispo de Lima, enfatizó la magnitud del desafío y la oportunidad que la visita del Papa León representa para la renovación nacional. En una entrevista para el podcast “Fe y Realidad”, el Cardenal Castillo destacó la profunda conexión del Pontífice con la realidad peruana. “Nos queda un enorme trabajo… Qué lindo será poder escucharlo con toda la experiencia misionera que tiene siendo Papa y habiendo pasado por este país. Él nos conoce muy bien, nos va a pulsar y, de repente, ha encontrado algo más especial para decirnos”, comentó el cardenal, subrayando la expectativa de recibir un mensaje profundamente arraigado en el conocimiento de la idiosincrasia peruana.

El cardenal Castillo resaltó el profundo entendimiento que León posee sobre Perú, forjado durante sus años de misión en el país. “Ha vivido con toda la gente, con sus problemas; nos conoce muy bien”, afirmó, lo que confiere una autoridad moral y una cercanía particular a sus palabras. Esta familiaridad permite que el mensaje del Papa no solo sea universal, sino también pertinentemente adaptado a las circunstancias locales, ofreciendo orientación y esperanza en un contexto que le es familiar.

El Cardenal Castillo también hizo un llamado a la Iglesia y a la sociedad peruana para aprovechar este período previo a la visita como una oportunidad de reflexión profunda. Propuso analizar “los problemas principales del Perú” y las urgencias que demandan atención, sin perder de vista las invaluables riquezas humanas y espirituales que caracterizan a la nación. En este sentido, destacó la innata capacidad de solidaridad de los peruanos y la arraigada religiosidad popular, elementos que, según el Arzobispo de Lima, son pilares de la identidad nacional y merecen ser valorados y promovidos.

Finalmente, tanto Mons. Elías como el Cardenal Castillo coincidieron en la necesidad de mantener la visita del Papa León completamente ajena a cualquier interés político o personalista. “En absoluto, políticos ni nada; es un viaje apostólico, un viaje evangelizador”, sentenció el arzobispo de Lima, reafirmando que el propósito central es la proclamación del Evangelio y el fortalecimiento de la fe en el país. Esta postura busca salvaguardar la pureza de la misión del Santo Padre y asegurar que su mensaje resuene sin distorsiones, centrado en los valores espirituales y la cohesión social. La llegada del Papa León XIV es vista como un catalizador para la unidad, la reflexión y la esperanza en el Perú.

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