8 agosto, 2026

Las autoridades francesas han ordenado el cierre administrativo de la mezquita “Chanteloup”, ubicada en Aulnay-sous-Bois, un suburbio al noreste de París, por un período de seis meses. La medida, anunciada por la prefectura de Seine-Saint-Denis el 27 de julio, se fundamenta en la acusación de que los sermones y las publicaciones en redes sociales de sus imanes glorificaban el terrorismo, legitimaban la yihad e incitaban a la violencia, el odio y la discriminación. Este incidente se inscribe en un contexto de creciente polarización política y social en Francia en torno a los desafíos que plantea la expansión del islam en el país.

La decisión de la prefectura se ampara en una disposición legal aprobada en octubre de 2017, la cual faculta a los prefectos para clausurar lugares de culto cuyas prédicas sean consideradas instigadoras de violencia u odio, promotoras del terrorismo o inductoras de actos terroristas. Según un comunicado oficial, tanto los imanes habituales como los predicadores invitados en la mezquita Chanteloup habrían difundido una “ideología islamista radical”, reproduciendo la retórica de organizaciones terroristas, legitimando la yihad y exaltando la muerte como martirio. La administración estatal francesa enfatizó que la gravedad y la reiteración de estas declaraciones, consideradas “capaces de incitar a actos terroristas”, justificaban plenamente la clausura.

Como ejemplo de las prédicas cuestionadas, la agencia de noticias AFP reportó un video de este año, difundido en la red social X, donde un imán que había predicado en la mezquita exhortaba a los musulmanes a castigar físicamente a sus hijos de once años o más si no cumplían con la oración ritual.

**La mezquita impugna la decisión judicial**

La administración de la mezquita ha rechazado enérgicamente la medida de cierre, calificándola de infundada. Rafik Chekkat, abogado de la asociación que gestiona el centro, anunció a través de redes sociales la presentación de un recurso de urgencia ante el tribunal administrativo de Montreuil. Chekkat argumenta que el caso se basa en pruebas insuficientes, imprecisas y sin fundamento, además de interpretaciones erróneas de versículos coránicos.

El abogado destacó un aspecto polémico de la acusación: “El prefecto de Seine-Saint-Denis reprocha a un imán haber citado la sura Al-Baqara en la mezquita Chanteloup de Aulnay-sous-Bois para justificar su cierre administrativo. Si la orden es confirmada por los tribunales, el propio Corán se convertirá en motivo de clausura”, escribió Chekkat en X, alertando sobre lo que considera una amenaza a la libertad de culto.

Además, Chekkat afirmó que la mezquita ya había apartado a los dos imanes responsables de aproximadamente el 90% de las denuncias presentadas contra el centro. Sostuvo que los dirigentes de la asociación solicitaron una reunión previa con el prefecto para abordar la situación, pero su petición fue denegada. El medio regional Ici Paris Île-de-France añadió que la asociación también está impugnando el congelamiento de sus cuentas bancarias y un procedimiento independiente para disolver la entidad que administra la mezquita.

El 4 de agosto se celebró una audiencia ante el tribunal de Montreuil, y mientras se espera el fallo judicial en los próximos días, la mezquita permanece abierta.

**Precedentes de cierres y el debate nacional**

Esta no es la primera vez que la mezquita Chanteloup enfrenta una medida de clausura. En 2019, la prefectura ordenó su cierre debido a que una inspección reveló que las instalaciones no cumplían con las normativas de seguridad para el público. Más allá de este caso particular, el historial reciente de Francia incluye otras medidas similares. En 2020, otra mezquita en el mismo departamento, en Pantin, fue cerrada por seis meses tras criticar públicamente al profesor Samuel Paty, quien fue decapitado ese año por mostrar caricaturas de Mahoma en una clase.

Desde 2017, el Senado francés ha reportado el cierre de siete lugares de culto bajo la misma disposición legal en sus primeros dos años de aplicación. Estas medidas se suman a las 19 mezquitas y salas de oración clausuradas durante el estado de emergencia vigente entre 2015 y 2017, implementado tras los atentados terroristas de París. Una nueva ola de cierres se produjo posteriormente, impulsada por la ley francesa de 2021 contra el llamado “separatismo islamista”, buscando reforzar la laicidad y la seguridad nacional.

El cierre de la mezquita Chanteloup se produce en un contexto de un debate público cada vez más intenso sobre la integración y el crecimiento del islam en Francia. Las cifras oficiales indican que el país contaba con aproximadamente 2.600 lugares de culto musulmanes –entre mezquitas y salas de oración– en 2024, un aumento significativo respecto a las apenas ocho mezquitas registradas en 1975. Las estimaciones sobre la población musulmana varían, pero datos del Instituto Nacional de Estadística de Francia (INSEE) sugieren que los musulmanes representan entre el 10% y el 12% de la población metropolitana, es decir, entre seis y siete millones de personas. Una encuesta del instituto demoscópico IFOP publicada en noviembre de 2025 situó la proporción de adultos musulmanes en el 7%, frente al 0,5% en 1985, destacando una transformación demográfica y religiosa.

**Décimo aniversario del asesinato del Padre Jacques Hamel**

Coincidentemente, la clausura de la mezquita Chanteloup tuvo lugar apenas un día después del décimo aniversario del asesinato del sacerdote Jacques Hamel, de 85 años, ocurrido el 26 de julio de 2016. El Padre Hamel fue asesinado por dos atacantes inspirados por el Estado Islámico mientras celebraba misa en su parroquia en Saint-Étienne-du-Rouvray. Este trágico evento marcó la primera vez en Francia que un atentado terrorista tuvo como objetivo a fieles durante una celebración religiosa.

Con motivo de este aniversario, la diócesis de Rouen y la ciudad de Saint-Étienne-du-Rouvray organizaron diversos actos conmemorativos los días 25 y 26 de julio. La misa principal fue presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal Francesa, el Cardenal Jean-Marc Aveline, y la homilía estuvo a cargo del Arzobispo de Rouen, Monseñor Dominique Lebrun. El arzobispo centró su reflexión en la importancia del diálogo interreligioso, más allá de las cuestiones de seguridad. El programa también incluyó una mesa redonda titulada “Musulmanes y católicos: educar a los jóvenes para el encuentro”, un testimonio del esfuerzo continuo por fomentar la convivencia. Un símbolo de la última década ha sido la amistad pública entre Roseline Hamel, hermana del sacerdote asesinado, y Nassera Kermiche, madre de uno de sus asesinos, evidenciando un camino hacia la reconciliación y el entendimiento mutuo en medio de la polarización.

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