11 agosto, 2026

Un fuerte sismo ocurrido el pasado 10 de agosto sorprendió a los fieles católicos en diversas regiones de Colombia justo en el momento en que participaban en las celebraciones litúrgicas dominicales. Entre las comunidades afectadas se encuentra la parroquia Santísima Trinidad, ubicada en la ciudad de Palmira, en el departamento del Valle del Cauca, donde la actuación oportuna del párroco evitó una tragedia mayor y resguardó a la feligresía en medio del pánico generalizado.

Los hechos quedaron registrados en la transmisión en directo que la comunidad religiosa realiza habitualmente de sus servicios eucarísticos. En las imágenes se observa al presbítero Oscar Aguirre Calderón avanzando en la liturgia tras haber consagrado el pan y el vino. Justo cuando se disponía a repartir el sacramento entre los asistentes, la estructura del edificio comenzó a sacudirse violentamente, provocando la vibración intensa de los vitrales y el temor entre los presentes.

Ante la emergencia sísmica, el religioso mantuvo la compostura y comenzó a guiar espiritualmente a los feligreses mediante oraciones de protección. Sin entrar en pánico, el sacerdote tomó el copón que contenía las hostias consagradas e indicó a los asistentes que abandonaran el recinto de forma ordenada. De este modo, condujo a la comunidad hacia el exterior, buscando una zona abierta que ofreciera garantías de seguridad frente al colapso de elementos arquitectónicos.

En declaraciones difundidas posteriormente por la Diócesis de Palmira, el párroco destacó la importancia de haber evacuado el templo portando el Santísimo Sacramento. Según explicó, la presencia de la Eucaristía brindó un profundo consuelo espiritual a los feligreses reunidos en la plazoleta principal, quienes permanecieron congregados bajo uno de los arcos de la entrada principal mientras el movimiento telúrico continuaba sacudiendo la zona.

Una vez finalizado el temblor, los daños materiales en el recinto religioso se hicieron evidentes. La torre principal del templo sufrió un colapso parcial, al igual que sectores de la cúpula. Asimismo, la caída de escombros y mampostería afectó gravemente la capilla dedicada a la Virgen de Fátima y al Justo Juez, donde los desprendimientos derribaron parte del techo y dañaron mobiliario e infraestructura interior.

Pese a la magnitud de los destrozos estructurales, el sacerdote enfatizó que lo más relevante fue la protección de la vida humana. Las autoridades eclesiásticas locales confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni víctimas fatales entre los feligreses que se encontraban participando en el servicio religioso.

El templo de la Santísima Trinidad posee una profunda relevancia histórica y social para la localidad, al ser considerado patrimonio cultural municipal y el sitio donde generaciones de habitantes han recibido diversos sacramentos a lo largo de los años. Por esta razón, el párroco reconoció que el municipio enfrenta ahora un desafío considerable para lograr la restauración integral del edificio histórico.

Como consecuencia de los daños estructurales sufridos por la edificación, las actividades litúrgicas presenciales y la celebración de la Eucaristía en el interior del templo quedaron suspendidas temporalmente hasta que los ingenieros y peritos realicen las evaluaciones necesarias y ejecuten las obras de adecuación que garanticen la seguridad de los asistentes.

Por su parte, el reporte emitido por la Diócesis de Palmira detalló que el movimiento telúrico no solo impactó a la parroquia Santísima Trinidad, sino que también dejó diversos grados de afectación en al menos nueve templos más de la región. Entre las estructuras dañadas figuran las parroquias de Nuestra Señora de la Candelaria, San Pedro Apóstol, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, La Inmaculada Concepción de Yotoco, Nuestra Señora del Rosario de Vijes, Nuestra Señora del Carmen de Restrepo, Nuestra Señora del Carmen de Rozo, Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá y la capilla histórica de San Antonio de Padua. Las diócesis locales continúan evaluando los daños para iniciar los trabajos de recuperación de este patrimonio religioso.

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