12 agosto, 2026

Durante la audiencia general celebrada este miércoles en la Basílica de San Pedro, el papa León XIV centró su mensaje en la relevancia del año litúrgico y la centralidad de la Eucaristía dominical. Ante peregrinos procedentes de diversos países, el pontífice recorrió a pie el pasillo central del templo para saludar a los asistentes antes de iniciar su catequesis semanal.

La intervención del Santo Padre forma parte del ciclo de reflexiones dedicado a la constitución conciliar *Sacrosantum concilium*. Al profundizar en el desarrollo temporal de la fe, el papa León recordó las enseñanzas de la encíclica *Mediator Dei* de Pío XII para recalcar que el calendario litúrgico no constituye una simple conmemoración de carácter histórico, sino la presencia viva de Cristo en la Iglesia actual.

En esta línea, el papa León XIV explicó que la vivencia litúrgica permite a la comunidad cristiana conectar de forma directa con la obra redentora. La finalidad primordial de estas celebraciones consiste en mantener vivo el encuentro con Jesús resucitado, situando el misterio pascual en el eje central de la vida eclesial.

Durante su alocución, el pontífice subrayó que el domingo representa el fundamento de todo el ciclo litúrgico. Recordó que este día, denominado tradicionalmente como el “Día del Señor”, guarda un vínculo profundo con Cristo, a quien describió como el sol de justicia que ilumina a la humanidad.

Para santificar adecuadamente esta jornada, el papa León indicó que resulta indispensable la celebración de la Eucaristía, un espacio que combina la escucha de la palabra divina con la comunión sacramental. Asimismo, advirtió que la participación de los fieles no debe limitarse a una presencia digital o pasiva.

El papa León XIV enfatizó que seguir las ceremonias religiosas a través de medios virtuales no sustituye la vivencia comunitaria presencial. Según señaló el líder católico, la asamblea litúrgica exige una implicación real que visibilice la comunión eclesial y el testimonio cristiano, al tiempo que abogó por facilitar el descanso dominical para que todos los trabajadores puedan acudir a los templos.

Al repasar la evolución histórica de estas celebraciones, el papa León recordó que la estructura litúrgica comenzó a tomar forma a partir del siglo II con la integración de la Pascua anual y su preparación cuaresmal, a la que posteriormente se sumaron el ciclo navideño y las festividades marianas y de los santos.

Hacia el final del encuentro, el papa León dedicó un espacio para enviar un mensaje de solidaridad a la comunidad internacional. El pontífice expresó su pesar por los recientes estragos causados por un terremoto en Colombia, ofreció oraciones por las víctimas mortales y sus familias, y agradeció la labor de los equipos de rescate desplegados en las zonas afectadas.

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