Inicia el proceso diocesano para beatificar a joven scout romano fallecido en acto de auxilio
La Iglesia católica en la capital italiana se prepara para dar un paso trascendental. La Diócesis de Roma fijó para el próximo 6 de noviembre la apertura oficial de la investigación destinada a esclarecer la vida, las virtudes heroicas y la fama de santidad de Lorenzo Cuneo, un joven laico que perdió la vida a los 28 años al ser arrollado por un vehículo de carga mientras prestaba ayuda en la autopista A1.
El solemne acto inaugural se celebrará a las 12:00 horas en el Salón de la Conciliación, ubicado en el Palacio Apostólico de Letrán. En dicho espacio quedará formalmente constituido el tribunal eclesiástico encargado de recopilar testimonios, escritos y antecedentes documentales necesarios para determinar si el muchacho, profundamente vinculado al escultismo y al voluntariado social, practicó las virtudes cristianas de manera heroica.
Un camino de discernimiento prolongado
En declaraciones concedidas a EWTN News Español, el postulador de la causa, Paolo Vilotta, indicó que el lanzamiento de este proceso constituye el fruto de un cuidadoso trabajo de discernimiento que se prolonga desde hace más de una década.
“Sus padres me contactaron ya alrededor de 2011 o 2012, cuando empezó a plantearse la posibilidad de una causa de beatificación. Desde entonces se ha realizado un trabajo de investigación preliminar a través de las personas que lo conocieron directamente: sus familiares, amigos, sacerdotes y muchas otras personas cercanas a él”, apuntó el especialista.
A pesar de no haberlo tratado en vida, Vilotta confesó que la inmersión en los archivos y testimonios sobre el joven romano le permitió descubrir una personalidad firmemente orientada hacia la entrega desinteresada.
Raíces cristianas, amor por la naturaleza y compromiso social
Crecido en el seno de un hogar católico en Roma, Cuneo halló en el movimiento scout un entorno idóneo para consolidar su fe y traducirla en acciones tangibles. Su educación familiar cimentó una espiritualidad sólida que posteriormente se manifestó en su constante preocupación por el entorno y las comunidades vulnerables.
Su afinidad con el medio ambiente lo llevó a involucrarse tempranamente en la esfera pública mediante iniciativas ecológicas. Según detalló el postulador, el joven “se presentó con una lista independiente para promover la ecología dentro del Ayuntamiento de Roma. Fue en cierto modo un precursor de una sensibilidad que hoy consideramos normal, pero que en los años noventa era mucho menos frecuente”.
Solidaridad internacional y asistencia a los vulnerables
La trayectoria solidaria de Cuneo trascendió las fronteras italianas. Durante los años más cruentos del conflicto en los Balcanes, se desplazó a la antigua Yugoslavia para colaborar en labores humanitarias. De acuerdo con el relato del postulador, su presencia en zonas de guerra no se limitaba a la asistencia material, sino que buscaba brindar acompañamiento anímico a las familias afectadas.
Para quienes lo conocieron, esta labor respondía a una convicción profunda. “Yo suelo hablar de una dimensión vertical y horizontal: el amor a Dios se transformaba en amor al prójimo. En cada persona veía a Cristo”, afirmó Vilotta.
Asimismo, en su ciudad natal impulsó iniciativas continuas de apoyo a los sectores marginados. De manera sistemática, recorría las calles romanas para proveer alimentos y asistencia a personas en situación de calle.
El trágico desenlace de una vida consagrada al servicio
El acontecimiento que marcó trágicamente su biografía ocurrió en la autopista A1. Al percatarse de que un conductor se encontraba en una situación de peligro, Cuneo interrumpió su marcha para brindarle auxilio. En medio de esas labores, un camión lo embistió, causándole la muerte de forma instantánea.
Los impulsores de la causa sostienen que este episodio representa la culminación coherente de su existencia. Lejos de ser un hecho aislado, constituyó el último eslabón de una conducta permanentemente volcada hacia la ayuda comunitaria.
La fase diocesana que ahora comienza no otorga ningún reconocimiento definitivo de santidad, sino que abre una etapa de estricto análisis documental y testimonial. En este periodo rendirán testimonio allegados, sacerdotes y colaboradores, mientras una comisión histórica evaluará diarios y apuntes personales. Concluida esta etapa en Roma, el expediente completo será remitido al Dicasterio para las Causas de los Santos en el Vaticano.








