

Campus de la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts. Crédito: Tada Images/Shutterstock.
Un fenómeno inusual llama la atención en el ámbito académico estadounidense. Alrededor de 80 personas aspiran a sumarse formalmente a la comunidad católica dentro de la prestigiosa Universidad de Harvard durante el presente periodo, lo que representa el doble que el ciclo anterior y marca un registro histórico para la institución.
“Tenemos la mayor clase de personas que se están haciendo católicas de toda nuestra historia. Este año tendremos alrededor de 80 personas entrando a la Iglesia. Así que hay algo realmente emocionante aquí”, afirmó el P. Nathaniel Sanders, capellán católico de estudiantes de pregrado en el centro educativo.
Esta tendencia ya había sido documentada previamente en un artículo difundido por The Wall Street Journal, el cual detalló que tanto el Harvard Catholic Center como su parroquia asociada, St. Paul’s, albergaban a 80 futuros nuevos fieles, duplicando los registros previos.
El sacerdote dio estas declaraciones durante su participación en un episodio de la producción cultural “The Great American Road Trip”, diseñada para conmemorar los dos siglos y medio de historia de Estados Unidos. En dicha emisión, una familia explora distintas opciones educativas para su hija Paloma, quien evalúa la posibilidad de matricularse en Harvard.
La parada en el campus cobró relevancia porque los tutores de la joven albergaban dudas sobre si una casa de estudios de carácter secular podría socavar los valores religiosos inculcados en el hogar.
Expansión y dinamismo en la vida espiritual del campus
Más allá de las conversiones, el capellán subrayó una mayor participación general en los actos religiosos universitarios.
“La asistencia de estudiantes a Misa es muy buena actualmente. Definitivamente ha aumentado entre un 10% y un 20% en los últimos años”, puntualizó.
El medio periodístico antes citado ratificó esta dinámica al reportar que las ceremonias dominicales congregan habitualmente a unos 300 asistentes, en contraste con los cerca de 200 de periodos anteriores.
Para el presbítero, uno de los aspectos más notables es el perfil intelectual de quienes participan activamente.
“Tenemos estudiantes muy inteligentes y con un alto rendimiento académico. El Catholic Center tiene un ambiente diferente. Podemos dar charlas sobre una amplia variedad de temas y los estudiantes hacen preguntas excelentes”, aseveró.
Algunos alumnos comparten esta percepción sobre el ambiente universitario. John Phillips, al frente del Harvard Catholic Center, confesó que dudó en aceptar su plaza en la universidad por temor a no hallar un espacio adecuado para su fe, pero al ingresar descubrió a jóvenes con un fuerte compromiso tanto académico como religioso.
Una perspectiva diferente sobre el entorno secular
Ante la inquietud inicial de los padres de familia sobre la supervivencia de las convicciones cristianas en un entorno universitario exigente, el P. Sanders ofreció una visión tranquilizadora.
“Creo que depende del estudiante y de si llega con las virtudes necesarias para vivir esa vida bien. Pero no creo que haya nada siniestro ocurriendo aquí”, expresó el sacerdote, destacando que una identidad espiritual sólida tiende a florecer incluso en ambientes competitivos.
“Si tienen suficiente confianza en su fe como para que la primera vez que sea cuestionada en clase no tengan una crisis existencial, y tienen las habilidades sociales para prosperar en Harvard, entonces creo que este probablemente sea el mejor lugar para un joven católico”, agregó.
Este dinamismo no se restringe de manera exclusiva a esta universidad, ya que diversos reportes apuntan a un renovado interés juvenil por las prácticas eclesiales en todo el país. Sin embargo, en una institución fundada en 1636 con raíces seculares profundas, este fenómeno adquiere un matiz singular.
“Visitar Harvard parece aliviar las preocupaciones de mis padres y las suposiciones que tenían sobre la escuela, y creo que les sorprendió gratamente ver lo fuerte que es realmente la comunidad católica allí”, concluyó Paloma tras su visita.








