La Virgen de la Merced se apareció a San Pedro Nolasco | Crédito: Dominio Público – Wikimedia Commons
El compromiso supremo contra la opresión histórica
Cada 23 de agosto se conmemora el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición, una fecha destinada a concientizar sobre el profundo sufrimiento que provoca el cautiverio humano a lo largo de la historia. Sin embargo, en el ámbito eclesiástico existe una comunidad histórica cuyas tradiciones van mucho más allá de la oración tradicional, al punto de asumir un compromiso extremo de entrega personal.
Mientras que los consagrados de la Iglesia Católica suelen professar los tres compromisos tradicionales de pobreza, castidad y obediencia, esta congregación milenaria suma un postulado adicional verdaderamente radical: arriesgar la propia existencia física para garantizar la libertad de los oprimidos.
Orígenes e historia de la Orden de la Merced
Las raíces de esta institución se remontan al siglo XIII, específicamente al año 1218, cuando el noble barcelonés San Pedro Nolasco (1189-1258) recibió una inspiración mariana para socorrer a las innumerables personas que sufrían la esclavitud en manos de fuerzas musulmanas en el norte de África.
En aquellos tiempos turbulentos, el fundador destinó todo su patrimonio personal para el rescate de cautivos. Cuando los recursos económicos y las donaciones caritativas se agotaron por completo, la intervención de la Virgen María impulsó la creación formal de la comunidad religiosa.
De acuerdo con registros históricos sobre la vida del santo catalán, al integrarse a la orden, los frailes asumían la obligación de permanecer como rehenes en lugar de cualquier cautivo que corriera el riesgo de renegar de su fe cristiana en caso de faltar fondos para su rescate monetario.
El cuarto voto en la actualidad
Lejos de quedar en el olvido medieval, el espíritu fundador continúa vigente a través de las Constituciones de la Orden de la Merced, donde los religiosos formalizan su misión:
"Para cumplir esta misión, impulsados por la caridad, nos consagramos a Dios con un voto particular, en virtud del cual prometemos dar la vida como Cristo la dio por nosotros, si fuere necesario, para salvar a los cristianos que se encuentran en extremo peligro de perder su fe, en las nuevas formas de cautividad".
Asimismo, desde la Provincia de Castilla de la misma comunidad remarcan la vigencia de sus ideales actuales: "Somos enviados a liberar, a amar, a servir, a denunciar la cautividad y la injusticia que la genera, y en ello no tenemos miedo y arriesgamos la vida, porque el ideal que buscamos merece todo nuestro empeño".
Las formas modernas de cautiverio según el Papa Francisco
Durante un encuentro sostenido en mayo de 2022, el Papa Francisco recibió a los miembros de la orden y les advirtió que el mundo contemporáneo alberga una cantidad de personas sometidas incluso superior a la registrada en los tiempos de su fundación, instándoles a combatir las injusticias actuales.
"Las nuevas esclavitudes, esas que se disimulan, esas que no se saben, esas escondidas, pero son tantas. Aún en las ciudades como Roma, Londres, París, de todo, hay esclavitudes que siguen adelante. Búsquenlas y pregúntenle al Señor: ¿qué hago?", puntualizó el Sumo Pontífice al rediseñar el horizonte de acción de los mercedarios frente a las problemáticas sociales del siglo XXI.








