18 abril, 2026

Yaundé, Camerún – Cientos de fieles, muchos de los cuales pasaron la noche acampados, despidieron al Papa León XIV en la explanada del Aeropuerto de Yaundé-Ville, donde el Pontífice celebró su última Eucaristía en Camerún. Esta misa multitudinaria marcó el punto final de su visita al país centroafricano, antes de partir hacia Luanda, capital de Angola, la tercera parada de su gira apostólica por el continente. El mensaje central del Santo Padre resonó con fuerza: la fe no es un refugio aislado, sino una fuerza motriz para la acción social y la cohesión.

En su emotiva homilía, el Papa León XIV subrayó que la fe genuina “no separa la vida espiritual de la social”, sino que, por el contrario, “otorga al cristiano la fortaleza para interactuar activamente con el mundo, a fin de responder a las necesidades de los demás, especialmente de los más vulnerables”. Ante una congregación fervorosa, que había esperado horas para ver al Vicario de Cristo, el Papa recorrió el recinto en el papamóvil, saludando con gestos de cercanía y emoción, consolidando un vínculo profundo con los asistentes.

El Pontífice hizo un llamado apremiante a la unidad y la solidaridad. Recordando la invitación de Jesús a sus discípulos, León XIV exhortó a “permanecer juntos y solidarios en la misma barca, tanto en las alegrías como en los dolores; a no observar desde la distancia a quienes sufren, sino a acercarse a ellos, a unirnos unos a otros”. Esta enseñanza se tradujo en una clara directriz para las comunidades eclesiales locales: “Nunca se debe dejar a nadie solo frente a las adversidades de la vida; para ello, cada comunidad tiene el deber de crear y sostener estructuras de solidaridad y ayuda mutua en las que, ante las crisis —sean sociales, políticas, sanitarias o económicas—, todos puedan dar y recibir apoyo, según sus capacidades y necesidades”.

Durante su reflexión sobre la inclusión social, el Papa León XIV enfatizó que, en una sociedad cimentada en el respeto a la dignidad inherente de la persona, “la contribución de cada individuo es vital y posee un valor único, sin importar el estatus o la posición que ocupe a los ojos del mundo”. En este contexto, la exhortación de Jesús “no teman” adquirió una “dimensión amplia, incluso a nivel social y político, como estímulo para afrontar juntos los problemas y los desafíos —especialmente los relacionados con la pobreza y la justicia—, con un profundo sentido cívico y responsabilidad civil”.

El Santo Padre insistió en que “los esfuerzos individuales y aislados no son suficientes para salvaguardar una comunidad; se requiere una decisión colectiva que integre la dimensión espiritual y ética del Evangelio en el núcleo de las instituciones y las estructuras, transformándolas en instrumentos para el bien común, y no en focos de conflicto, de interés particular o escenarios de luchas estériles”. La Eucaristía contó con la notable presencia del presidente Paul Biya, de 93 años, quien lleva 44 años en el poder desde 1982, un detalle que subraya el peso político y social de la visita papal en un país con una larga historia de liderazgo.

Reflexionando sobre la primera lectura, que narra la primera crisis de crecimiento de la Iglesia primitiva, el Pontífice destacó cómo el “rápido aumento del número de discípulos” generó nuevos desafíos en el ejercicio de la caridad que los apóstoles “ya no podían atender por sí solos”. En este punto, el Papa León XIV recordó la “opción preferencial por los pobres” como una “opción fundamental” para la identidad cristiana, arraigada profundamente en la Iglesia temprana. Para ello, citó la exhortación apostólica *Evangelii gaudium*, del Papa Francisco, así como su propia exhortación *Dilexit te*. Al escuchar la voz del Espíritu Santo y atender los clamores de los que sufrían, los primeros apóstoles, según explicó León, “no solo evitaron divisiones internas, sino que, por inspiración divina, dotaron a la comunidad de herramientas nuevas y adecuadas para su crecimiento, transformando un momento de crisis en una oportunidad de enriquecimiento y desarrollo para todos”.

Esta profunda reflexión sirvió al Pontífice para hacer un llamado global a la necesidad de transformar hábitos y estructuras en todas las sociedades, con el fin de que “la dignidad de la persona siga siendo primordial y se superen las desigualdades y la marginación”. “Además, al hacerse hombre, Dios se identificó con los más desfavorecidos, y esto hace que la atención preferencial por los pobres sea una opción fundamental para nuestra identidad cristiana”, exclamó.

La Liturgia de la Palabra incluyó lecturas en francés de los Hechos de los Apóstoles y el Evangelio de san Juan, que narra a Jesús caminando sobre el mar. La oración de los fieles se realizó de forma multilingüe, con intervenciones en francés, inglés, ewondo, nnanga y fulfulde, un vibrante reflejo de la riqueza lingüística y cultural de Camerún.

El viaje a Camerún, de tres días, fue una de las etapas más complejas del periplo africano de León XIV, especialmente tras las protestas suscitadas por las elecciones de octubre pasado, que confirmaron nuevamente en el poder al presidente Biya. El Pontífice visitó Bamenda, capital de la Región Noroeste, una de las zonas más afectadas por la crisis que desde 2017 enfrenta a los territorios de mayoría anglófona con el resto del país, predominantemente francófono, en un conflicto de raíz separatista. En la catedral de San José, protagonizó una oración por la paz con líderes tradicionales, presbiterianos y musulmanes, enviando un poderoso mensaje de reconciliación y diálogo en un contexto de profundas divisiones.

Antes de su partida, el Papa animó a la sociedad camerunesa a que, “incluso en medio de las dificultades”, continúe abriendo espacio a Jesús, “dejándose iluminar y renovar cada día por su presencia”. Con un tono esperanzador, afirmó: “La Iglesia en Camerún está viva, es joven, rica en dones y entusiasmo, vibrante en su diversidad y maravillosa en su armonía”. El Pontífice llegará esta tarde a Angola, donde permanecerá hasta el martes 21, para luego finalizar su periplo africano en Malabo, capital de Guinea Ecuatorial, hasta el jueves 23 de abril, fecha de su regreso a Roma.

Desde las Redes

Desde las Redes es un portal católico dedicado a la Evangelización digital. Somos un equipo de profesionales poniendo nuestros dones al servicio de la Iglesia. Lancemos las redes y compartamos la fe.

Nuevos