Durante una reciente audiencia celebrada en el Vaticano, el Papa León XIV mantuvo un encuentro de dos horas con los obispos de Honduras, quienes se encuentran en Roma cumpliendo con su tradicional visita ad limina. En el marco de esta reunión, el máximo representante de la Iglesia católica formuló una serie de directrices pastorales orientadas a guiar el trabajo eclesial ante las complejas problemáticas sociales que atraviesa la nación centroamericana.
La cita permitió que los prelados expusieran de primera mano la realidad social del país. Al respecto, Mons. Henry Orlando Ruiz Mora, Obispo de Trujillo, ofreció declaraciones a Vatican News, donde señaló que el Santo Padre escuchó con atención “los gozos, las esperanzas del pueblo hondureño manifestados a través de cada uno de los obispos”, transmitiendo al mismo tiempo un alentador mensaje centrado en tres mandatos fundamentales para la grey católica local.
Construcción social y fomento de la concordia
El primero de los ejes planteados por el Pontífice aborda directamente el fenómeno de la criminalidad y la inseguridad ciudadana. De acuerdo con el testimonio del Obispo de Trujillo, la máxima autoridad eclesiástica solicitó explícitamente a los líderes religiosos asumir un rol activo en la transformación del tejido social.
El Papa León XIV “nos ha pedido ser educadores para la paz, desde las familias, desde las escuelas, desde los barrios, desde cada aldea”, puntualizó el jerarca católico. Asimismo, Mons. Ruiz Mora recalcó que el sucesor de Pedro insistió en que dicha labor pedagógica debe involucrar a la ciudadanía en su conjunto, considerándola como “la única garantía que tenemos para enfrentar la situación de violencia que se vive en el país”.
Difusión de principios éticos y evangélicos
Como segunda directriz, el Obispo de Roma instó a los prelados a redoblar los esfuerzos institucionales para propiciar una formación integral basada en la doctrina cristiana, coordinando acciones conjuntas con las diferentes entidades educativas católicas del territorio hondureño.
En este contexto, el prelado indicó que el Obispo de Roma enfatizó la urgencia de garantizar el “respeto a la dignidad de cada persona”, promoviendo de manera transversal valores indispensables para la convivencia democrática como la “justicia, [y] el respeto al bien común”.
Impulso a la evangelización constante
Finalmente, el tercer encargo papal giró en torno a la dinámica pastoral de la institución religiosa. Los obispos informaron al Pontífice sobre el desarrollo de la Misión Nacional 2026, un proyecto estratégico impulsado por la jerarquía eclesiástica para dinamizar la participación activa de los fieles.
Ante esta iniciativa, el Papa León XIV advirtió que la labor pastoral “no es simplemente hacer más actividades [sino] que la misión, tiene que llevar este encuentro personal con Jesucristo”. Por esta razón, el jerarca subrayó que este compromiso evangelizador no debe limitarse a una iniciativa coyuntural, sino constituir “un asunto para la misión de la Iglesia permanentemente, el llevar este encuentro con Jesucristo en todos los espacios”.








