20 septiembre, 2026

El Papa reza el ángelus asomado al balcón del Palacio Apostólico del Vaticano. Crédito: Vatican Media.

Un llamado urgente desde la Plaza de San Pedro

Durante la tradicional oración dominical del Ángelus, el Papa León XIV interpeló directamente a los gobiernos y organismos globales para que intensifiquen el envío de recursos y socorro al territorio somalí. El Sumo Pontífice advirtió que la situación en esta nación situada en el Cuerno de África ha alcanzado niveles críticos debido a una combinación letal de conflictos armados, sequía persistente y profundas alteraciones en los patrones climáticos globales.

El líder de la Iglesia Católica manifestó públicamente su inquietud ante los micrófonos instalados en el Palacio Apostólico al señalar que sigue “con gran preocupación la crisis humanitaria que se está produciendo en algunas zonas de Somalia”. En su discurso ante los fieles reunidos, recalcó que “los episodios de violencia y los fenómenos climáticos extremos están agravando las ya precarias condiciones de vida de la población, especialmente de las mujeres y los niños”.

Como cierre de su mensaje sobre este conflicto olvidado, el Obispo de Roma instó a que “la comunidad internacional se involucre generosamente para que no falte a estos hermanos y hermanas nuestros la asistencia necesaria”.

La dimensión real de la emergencia en el territorio somalí

La exhortación papal coincide con un periodo de extrema vulnerabilidad social y alimentaria en el país africano. Las estadísticas recientes divulgadas por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) indican que aproximadamente 4,8 millones de personas requieren asistencia humanitaria vital para sobrevivir, de las cuales 3 millones corresponden a población infantil.

El organismo internacional alertó además que cerca de 1,9 millones de menores padecen cuadros de desnutrición aguda. Dentro de este alarmante grupo, se estima que al menos medio millón de niños sufren desnutrición aguda severa, la condición clínica más peligrosa y letal de este padecimiento, lo que incrementa la urgencia de recibir suministros médicos y nutricionales sin mayores demoras.

Memoria histórica y saludos a peregrinos internacionales

Tras abordar la crisis en el continente africano, el Santo Padre centró parte de su alocución dominical en saludar a los diversos movimientos, parroquias y peregrinaciones procedentes de distintas naciones que se congregaron en Roma para participar de las actividades litúrgicas y formativas de la semana.

Entre los grupos mencionados destacaron un obispo junto a fieles provenientes de Polonia que realizan una ruta por santuarios italianos dedicados a los milagros eucarísticos, así como familias peregrinas llegadas desde Eslovaquia. Asimismo, dedicó unas palabras de aliento a los jóvenes jesuitas que inician formalmente una nueva etapa de estudios académicos y espirituales en la capital italiana, además de saludar a una comitiva de la parroquia romana de la Sagrada Familia de Nazaret.

Hacia el final de sus intervenciones públicas, el Pontífice recordó a los ciudadanos congregados en la localidad italiana de Pescantina, próxima a Verona, junto a un monumento erigido en memoria de los prisioneros y deportados durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial.

Al enviar su bendición a los asistentes a dicho acto conmemorativo, el Papa León XIV concluyó con una reflexión sobre el valor del pasado: “No debemos olvidar, sino aprender de la historia para no volver a caer en los errores del pasado”.

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