25 mayo, 2026

Cientos de templos cristianos y sitios de culto en el corazón de Europa se preparan para recibir a cerca de un millón de personas durante la “Noche de las Iglesias”, una destacada iniciativa ecuménica anual. Este evento, que se celebra la noche del 29 de mayo, invita a creyentes y no creyentes a explorar el rico patrimonio espiritual y cultural de la región a través de una diversidad de actividades que se extienden hasta altas horas de la noche.

La “Noche de las Iglesias” se ha consolidado como una cita ineludible en el calendario cultural y religioso de países como la República Checa y Austria, donde atrae a multitudes deseosas de vivir una experiencia única. Esta edición marca el 18º aniversario de la iniciativa en la República Checa, país que, junto con Eslovaquia, ha adoptado la “Valentía” como temática central para este año.

Los asistentes tendrán la oportunidad de adentrarse en iglesias, capillas y sinagogas para disfrutar de una variada programación que incluye conciertos, exposiciones artísticas, conferencias, visitas guiadas y momentos de oración. Un atractivo adicional es la apertura de espacios que habitualmente permanecen cerrados al público, como torres antiguas, criptas misteriosas y capillas históricas, ofreciendo una perspectiva inédita de estos edificios centenarios.

El impacto de este evento es palpable en las cifras de participación. El año pasado, la República Checa registró más de 460.000 visitantes y la colaboración de 25.000 voluntarios, lo que representa un incremento significativo respecto a la edición anterior. En Austria, los organizadores contabilizaron aproximadamente 300.000 visitantes en cada una de las últimas dos ediciones. Aunque Eslovaquia no dispuso de cifras exactas para el año previo, varias ciudades reportaron una asistencia récord, evidenciando el creciente entusiasmo por la propuesta en toda la región.

**Un umbral de valentía y encuentro**

La dimensión espiritual y social de la “Noche de las Iglesias” es un aspecto fundamental que sus líderes religiosos destacan con fervor. El arzobispo de Praga, monseñor Stanislav Přibyl, en la publicación oficial Kostelní Noviny, subrayó la importancia de la iniciativa. “A veces se necesita valentía incluso para cruzar el umbral de una iglesia”, afirmó el prelado, extendiendo una invitación a los participantes para que entren y se “conozcan mutuamente”. Según monseñor Přibyl, las iglesias y capillas fueron concebidas “como espacios para que las personas se encuentren entre sí y con Dios”.

Desde Viena, el arzobispo Josef Grünwidl expresó su gratitud por la creciente popularidad de la iniciativa, particularmente en la vecina República Checa. Describió la “Noche de las Iglesias” como “un desafío para que todas las personas exploren más profundamente su propia tradición religiosa y espiritual, entren en nuevos espacios y no tengan miedo de abrirse a lo desconocido”. En la capital austríaca, monseñor Grünwidl, junto con la obispa Cornelia Richter de la Iglesia Evangélica (Luterana), fue anfitrión de una cena y un diálogo en el palacio arzobispal, un evento exclusivo al que se pudo acceder mediante sorteo público.

Solo en Viena, se anticipa la asistencia de más de 100.000 visitantes, quienes podrán elegir entre más de 170 iglesias participantes, incluyendo una capilla policial. La oferta cultural es vasta, abarcando desde el canto gregoriano hasta un concierto coral coreano, reflejando la diversidad y riqueza del encuentro.

En Eslovaquia, el arzobispo de Košice y presidente de la Conferencia Episcopal Eslovaca, monseñor Bernard Bober, animó encarecidamente a la participación ciudadana. Para monseñor Bober, los “templos abiertos se convertirán en un lugar de oración, encuentro y valentía para buscar a Dios en el silencio y en comunidad”, calificando el evento como una “oportunidad para redescubrir la belleza de la fe y la apertura de nuestras iglesias a todos”.

El respaldo a la “Noche de las Iglesias” no se limita al ámbito eclesiástico. Diversos gobernadores regionales checos también han instado a la ciudadanía a disfrutar del evento, elogiando su “atmósfera única” y su espíritu de “apertura y compartir”. Además, enfatizaron la posibilidad de detenerse en el interior de edificios con siglos de historia para reflexionar “sobre cómo vivimos y qué podemos hacer por nosotros y por los demás”, destacando así su valor para la introspección personal y comunitaria.

**Una noche que rescata la memoria de un pueblo**

Más allá de los conciertos y las visitas guiadas, la iniciativa ha generado escenarios de profunda significación, como el ocurrido en 2023 en Radovesice, República Checa. Antiguos residentes del pueblo se reunieron en el lugar donde alguna vez estuvo su localidad —incluyendo la Iglesia de Todos los Santos—, conmemorando el 40º aniversario de la demolición de su hogar. Radovesice fue uno de varios asentamientos en el noroeste de Checoslovaquia que fueron arrasados durante la era comunista para dar paso a explotaciones mineras.

En este emotivo encuentro, se llevaron “documentos de archivo, pinturas y estatuas que habían pertenecido al templo”, explicó Robert Kotyšan, responsable de la Diócesis de Litoměřice. La reunión sirvió para “conmemorar a los feligreses fallecidos y debatir sobre nuestra relación y responsabilidad con el lugar en el que vivimos”. Un gesto simbólico y poderoso fue la retirada de un candado conservado de la antigua iglesia, descrito por Kotyšan como “una apertura simbólica hacia un futuro mejor para esta tierra que alguna vez fue hermosa y un esfuerzo por devolverle al menos parte de su memoria y dignidad”. Gran parte de los objetos de este encuentro se conservan en Kostomlaty pod Milešovkou, en una iglesia que aún está en pie, aunque hoy es considerada una “parroquia muerta” sin fieles. El próximo encuentro en este lugar ya está previsto para 2028, con motivo del 45º aniversario de la demolición.

**De Frankfurt al corazón del continente**

La idea de abrir las iglesias durante la noche nació en Frankfurt am Main, Alemania, en 1995. Su éxito fue tal que la iniciativa se expandió rápidamente: llegó a Austria en 2005 y a la República Checa en 2009. Con el tiempo, la “Noche de las Iglesias” ha trascendido fronteras, alcanzando Hungría, Estonia, el Tirol del Sur en Italia y Suiza. Este evento cultural y espiritual, que promueve el encuentro y la reflexión, se celebra tradicionalmente a finales de mayo, uniendo a diversas comunidades en una experiencia compartida de fe y patrimonio en toda Europa central.

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