

Félix Maradiaga. Crédito: @maradiaga en X.
Félix Maradiaga, ex preso político y excandidato presidencial en Nicaragua, afirmó que la próxima reunión de cancilleres sobre Nicaragua, convocada por la Organización de Estados Americanos (OEA), pondrá a prueba si la institución puede ser una voz por la democracia.
“Esta reunión de cancilleres va a determinar si tenemos una OEA ausente o una OEA que realmente quiere ser una voz multilateral por la democracia”, afirmó Maradiaga, que también preside la Fundación para la Libertad en Nicaragua, en entrevista con EWTN Noticias.
El 19 de agosto, el Consejo Permanente de la OEA votó a favor de convocar a los ministros de Relaciones Exteriores del hemisferio a una sesión de emergencia sobre Nicaragua, después de que el presidente Daniel Ortega prometiera poner fin a las elecciones y en medio de la persistente preocupación por la persecución del régimen dictatorial contra la Iglesia Católica.
El consejo aprobó la resolución “Convocatoria de una Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para considerar la situación en Nicaragua”, por 29 votos a favor y uno en contra. Brasil fue el único país que votó contra la medida y México se abstuvo.
“La OEA, si no responde a una crisis como esta, se sumará a una tendencia cada vez más fuerte –y debo decirlo con mucha pena– de descalificación de las capacidades reales de este organismo hemisférico para atender las crisis”, dijo Maradiaga desde el exilio a EWTN Noticias el 21 de agosto.
“Recordemos que hay una tendencia muy fuerte de desconocer la capacidad de la OEA de resolver conflictos, precisamente porque había guardado silencio en otros momentos.
Ha habido momentos en que la OEA ha brillado por una fuerte presencia y hay momentos en que la OEA ha carecido de voz”, añadió.
Para Félix Maradiaga, esta convocatoria también tiene una “relevancia histórica”. “Para ponerlo en perspectiva, la última vez que la Organización de Estados Americanos, a través del Consejo Permanente, recurrió al mecanismo extraordinario de convocar a los cancilleres fue en el año 2010, cuando existió una desafortunada disputa territorial (de Nicaragua) con nuestro hermano país vecino, Costa Rica”.
Sin embargo, precisó, “ni siquiera la convocatoria del 2010 tiene la implicación de esta, que se parece más a la que se hizo en los años finales de la década de los 70, cuando la OEA votó casi por unanimidad, con la excepción de Paraguay, por la ilegitimidad del régimen de Anastasio Somoza”, también en Nicaragua.
Tras calificar como “desafortunada”, la postura de Brasil que votó contra la resolución, y de México, que se abstuvo, Félix Maradiaga recordó que el régimen de Nicaragua “ha expulsado a más del 15 % de la población”, y “solamente en el 2018 asesinó de manera extrajudicial a más de 350 personas” durante las protestas de la población en abril; entre muchos atropellos, que incluyen la persecución sin cuartel contra la Iglesia Católica.
“Los poderes del infierno no prevalecerán” sobre la Iglesia
“La Iglesia no es un proyecto humano. Nació y vive en la historia por voluntad expresa de Jesús, quien es su constructor. De ella, Jesús afirma que ‘los poderes del infierno no prevalecerán sobre ella’ (Mt 16,18)”, dijo Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de Managua, en la Misa que presidió el domingo 23 de agosto en la parroquia Santa Agatha en Miami, Florida (Estados Unidos).
“Aquí, la palabra ‘infierno’ no alude al infierno de la condenación eterna, sino al Hades, imagen bíblica de las fuerzas tenebrosas del mal que pretenden arrastrar a la Iglesia a la destrucción. Jesús nos asegura que la Iglesia no será derrotada por el mal”, resaltó el prelado, que vive en el exilio desde 2019.
“Jesús nos asegura que la Iglesia puede ser calumniada, odiada y perseguida, pero nunca podrá ser destruida. Muchas veces se vuelve incómoda por defender la vida y la justicia, por ser una voz crítica de todo poder absoluto que no respeta la dignidad de las personas y por estar, a imagen de Jesús, al lado de los pobres, las víctimas y los descartados por el mundo”, continuó.
“Y cuando por eso la arrastran al sufrimiento y a la oscuridad, la Iglesia no está sufriendo una derrota, sino que se está pareciendo más a su Señor. Lo único que podría debilitar o desfigurar a la Iglesia no es la persecución que viene de fuera, sino el miedo que nace dentro de ella y apaga su voz profética”, indicó el obispo.
“No debe sorprendernos que haya poderes totalitarios que pretendan adueñarse de la Iglesia para ponerla al servicio de sus intereses, pero sus intentos de dominar a la comunidad de Jesús siempre serán vanos. Pueden atemorizar, amenazar, espiar, encarcelar y exiliar a los miembros de la Iglesia, pero no podrán contra ella”, remarcó Mons. Báez.
El obispo nicaragüense aseguró que “por dura que sea la persecución, quienes creemos en Jesús tenemos la certeza de que las fuerzas tenebrosas del mal nunca tendrán la última palabra. Jesús nos lo asegura. La Iglesia está en sus manos y bajo su protección. No tengamos miedo”.








